Lunes 17 de Agosto de 2009
Nadie sabe quién o quiénes fueron, lo cierto es que su intento por vaciar un cajero automático
les demandó mucho trabajo y nada de rédito. Es que la alarma del sistema se accionó cuando los
maleantes intentaron abrir el cofre de seguridad y optaron por salir espantados. Cuando la policía
y el personal de seguridad de la red llegaron al lugar, la esquina de Mitre y Virasoro, sólo
pudieron comprobar los destrozos pero no hallaron a nadie.
Desde que el Hospital de Emergencias abandonó las viejas instalaciones
de Virasoro al 1100, la zona parece haberse convertido en tierra de nadie. El proyecto de levantar
allí el futuro palacio judicial del fuero penal se demora y, mientras tanto, las denuncias de los
vecinos son permanentes por la falta de seguridad, limpieza y controles, principalmente desde la
caída del sol y durante la madrugada.
En ese marco de soledad y ausencia, la madrugada del viernes se encendió
la alarma del cajero automático de la red Link ubicado en la vereda oeste de calle Mitre, casi
Virasoro, sobre uno de las paredes laterales del Hospital Italiano. Allí, autores desconocidos no
sólo rompieron la puerta de acceso al cubículo sino que causaron serios destrozos al aparato y a
toda la mampostería que lo rodea. El objetivo: llegar con sus herramientas hasta las cajas que
guardan el dinero y alzarce con el botín.
Pero cuando estaban cerca de lograrlo se activó la alarma y entonces los
malhechores emprendieron la fuga con las manos vacías. “Cuando el personal policial arribó al
lugar ya estaban allí los encargados de seguridad de la empresa que monitorea los cajeros. Ellos
nos dijeron que no encontraron a ninguna persona en el momento en que habían llegado y que sólo
pudieron comprobar los destrozos”, confió ayer una fuente de la seccional 5ª que tiene
jurisdicción en la zona.