Viernes 30 de Octubre de 2009
Fue un golpe osado aunque de muy poco vuelo por su planificación y su ejecución. Al menos tres ladrones, dos de ellos armados con una pistola y una escopeta caño recortado, a cara descubierta, asaltaron la noche del miércoles a unas 40 personas en un restaurante de Río de Janeiro y San Juan. El golpe duró menos de 8 minutos y se llevaron unos 2 mil pesos de la recaudación más objetos de valor que los comensales les dieron. Luego huyeron caminando por San Juan.
No tanto por la dimensión económica del atraco: es la reiteración de hechos como este, con gran cantidad de víctimas expuestas ante delincuentes en espacios de uso público, lo que preocupa a las autoridades de Seguridad. Este fue el segundo robo a una parrilla en la semana. El anterior fue el domingo por la noche en El Parral, en el cruce de Sorrento y Mazza, en frente del club Argentino.
"Según las descripciones de clientes son hombres muy jóvenes, que fueron a robar pero que no se mostraron profesionales. Agarraron la recaudación pero no limpiaron a los comensales. Les pidieron que pusieran todo lo de valor en la mesa y lo recogieron. No obligaron a nadie. Se llevaron los celulares en las manos porque no tenían donde llevarlos", indicó un vocero de la Unidad Regional II consultado. "No amenazaron a nadie para obtener un botín mayor. Se conformaron con lo que pusieron sobre la mesa", agregó.
Sin prensa "Disculpas, pero no vamos a dar notas. Queremos remarcar que no lastimaron a nadie, aunque fue una situación muy fea", explicó cordialmente uno de los empleados del lugar ayer al mediodía. El Nuevo Cid, un espacioso restaurante con grandes ventanales y dos ingresos. El miércoles cerca de las 22.30 en el local había unas 40 personas, entre comensales y empleados. Afuera un viejo cuidacoches, de unos 70 años, era el único centinela en la zona.
A la hora señalada al lugar ingresaron por las dos puertas tres hombres armados. Dos de los ladrones se concentraron en los clientes. Les ordenaron que se quedaran sentados en sus lugares sin hacer ningún tipo de locura. El tercer hombre se dirigió hacia la zona de la cocina y la caja, más cercanas al ingreso por Río de Janeiro. Se encaminó hacia el encargado, de 48 años, y le exigió la recaudación. Luego ordenaron a la clientela que colocara sobre las mesas todos los objetos de valor. Los recogieron y cuando el que estaba en la cocina dijo "nos vamos" salieron por la puerta de San Juan. El golpe duró entre 5 y 8 minutos. Los investigadores estiman que huyeron en dos motos de baja cilindrada.
"En principio no aparecen muchos puntos de conexión, salvo la mecánica, entre este golpe y el de la parrilla de El Parral asaltada el domingo pasado. Son hechos diferentes", indicó ayer el portavoz. La denuncia fue radicada en la seccional 6ª. También actúa la Brigada de Investigaciones.