Miércoles 24 de Marzo de 2010
El Secretarío de Seguridad Pública de la Provincia, Horacio Ghirardi, desmintió categóricamente hoy su renuncia, la del jefe de policía de la provincia, Osvaldo Toledo, y de otras autoridades de ese área luego de una falsa información aparecida en la página de Apropol (Asociación Profesional Policial Santa Fe) donde se planteaba la "inminente" salida de varios funcionarios del área de Seguridad que estarían sospechados en el caso del asesinato del ex líder de la barra brava rojinegra Roberto Pimpi Camino.
"Esto es lo que se conoce como carne podrida (información falsa), y coincide con un grupo marginal formado por policías exonerados de la fuerza con lo cual le restaría entidad. Estamos tratando de concentrarnos en los casos serios que tienen que ver con el funcionamiento policial y con este caso (el asesinato de Camino) que ha sido conmocionante", indicó Ghirardi.
"Absolutamente descartamos cualquier renuncia, incluso la del jefe de policía de la provincia, el comisario Toledo. Estamos ante una operación de gente con determinados intereses que se están viendo afectados, no por la inacción, sino por la acción del gobierno provincial y de las autoridades que estamos tocando algunas cuestiones. Hay gente a las que eso les ha molestado", amplió Ghirardi.
"Es poco serio tener que contestar versiones infundadas sobre movimientos y supuestas renuncias en el gabinete y en la cúpula de la policía", añadió en diálogo con LaCapital.com.ar.
La conducción de Apropol, un gremio no reconocido legalmente, está integrada por oficiales y suboficiales exonerados durante el gobierno de Jorge Obeid por un autoacuartelamiento que privó durante 20 horas del servicio de seguridad policial a la ciudad de Rosario. Este hecho implicó una manifiesta actitud de desafío e insubordinación hacia la máxima autoridad de la fuerza de entonces, comisaria general Leyla Perazzo, quien fue además agraviada en el lugar donde los protagonistas de aquella asonada se manifestaban.
Cuando se le preguntó por el caso del homicidio de Pimpi Camino y cómo repercutía la detención de cinco personas, incluida la de un policía, Alejandro Ismael Urquiza, alias Angelito Negro, Ghirardi expresó que "el juez Beltramone está muy enfocado en la causa trabajando activamente. La detención de un policía es importante y si tiene implicaciones se le aplicará todo el peso de la ley. Pero también hay que separar el hecho de un agente aislado y lo que pudo haber estado haciendo en el lugar, del funcionamiento integral de la policía. No hay que olvidar que las fuerzas policiales en su momento detuvieron a Camino y al hijo de éste".