Domingo 26 de Julio de 2009
Los agentes de la Tropa de Operaciones Especiales (TOE) de la policía santafesina llegaron al galpón ubicado en Sauce Viejo, 25 kilómetros al sur de la capital provincial, siguiendo el rastro de una moto robada. Llevaban en sus manos una orden de allanamiento y pedido de secuestro firmado por el juez de Instrucción José Manuel García Porta. Sin embargo, el operativo derivó en algo más que la búsqueda del rodado. Se toparon con una fábrica clandestina de agroquímicos que bajó su persiana tras el secuestro de una importante cantidad de precursores y la detención de su propietario, un técnico químico de 31 años.
Según fuentes policiales, en la fábrica se realizaban simultáneamente dos maniobras susscesivas e ilegales. La primera consistía en comprar bidones de agroquímicos legales que se comercializan en el mercado regularmente. Una vez en la planta, eran sometidos a estiramientos con la utilización de diferentes precursores químicos que, en algunos casos, se presume llegaban a duplicar la cantidad del original haciendo que aumentara su volumen pero que se redujera la eficacia al momento de sus resultados.
Una vez terminada esa etapa, el técnico químico y propietario de la fábrica, identificado como José Ceferino N., fraccionaba los nuevos líquidos obtenidos en bidones propios y les colocaba una etiqueta de un producto legal que existe en el mercado y para el cual no contaba con ningún tipo de autorización para comercializar, sino que las había hecho imprimir y las utilizaba como propias.
Cadena productiva.El inmueble allanado por la TOE tiene 8 metros de frente y 15 de profundidad, techados con una loza de hormigón armado. En uno de los costados del galpón hay un gran foso de 4x4 metros y 2,5 de profundidad donde se producía la adulteración, se fraccionaba y se embotellaba con las etiquetas falsas.
En el fondo del predio, en tanto, hay un gran patio donde había prolijamente apilados unos 200 bidones de glifosato de una prestigiosa marca de circulación nacional, y unos pocos dentro de la fábrica que estaban siendo procesados en el momento en el que irrumpieron los policías.
Millonario. El peritaje que realizaron los técnicos de la Dirección de Control y Prevención de Adicciones (ex Drogas Peligrosas) sobre el valor económico de los agroquímicos secuestrados en Sauce Viejo arrojó un costo de casi 4 millones de pesos, o poco más de un millón de dólares, que es la moneda en la que se comercializa esos productos.