Lunes 21 de Septiembre de 2009
La detención de cuatro hombres que iban desde Paraná a Santa Fe a bordo de un viejo auto, la
madrugada del miércoles, no sólo permitió a la ex Drogas Peligrosas desarticular una banda que
traficaba estupefacientes entre las dos ciudades sino también poner al descubierto los nexos del
grupo con la trata de personas.
La investigación, según una nota publicada por el diario on line
Notife.com, comenzó el 23 de mayo cuando agentes de la Dirección de Prevención y Control de
Adicciones santafesinos empezaron a seguir los pasos de un grupo de paranaenses que cruzaban el
túnel no sólo para comprar drogas sino también para reclutar mujeres para prostíbulos entrerrianos.
Así las cosas, la madrugada del miércoles fueron apresados cuatro
hombres cuando se trasladaban en un viejo Ford Fairlane desde Paraná a Santa Fe. Se trata de José
Luis Vaillard, de 64 años y dueño de dos whiskerías en la capital entrerriana; sus dos hijos
mellizos de 22 años y un sobrino. En su poder tenían 6 celulares, 4.200 pesos, 457 gramos de
cocaína, 54 gramos de marihuana y 6 dosis de LSD.
La policía llegó a ellos mediante escuchas telefónicas en las que
detectaron que “iban a comprar marihuana a la zona norte de Santa Fe y de paso tantear el
circuito prostibulario” para llevar jóvenes a las whiskerías de Paraná.
Las detenciones. El jueves, en una serie de allanamientos, cayeron Ariel
Franco, de 30 años, quien tenía pedido de captura por un robo calificado y en su poder llevaba 483
gramos de marihuana. Casi en simultáneo fue detenido su hermano, Fernando, a quien le secuestraron
1 kilo de la misma droga. Y después quedaron detenidos Diego Abaca, de 38 años, con 1,300 kilo de
cocaína; y Andrés Falcón, de 61, con 5 kilos de marihuana.
Ese mismo día, a la tarde, fueron allanadas las dos whiskerías de
Vaillard en Paraná. En ninguna se halló drogas pero en una de ellas, Barrabás, fue detenida una
ciudadana paraguaya de 44 años que administraba el burdel, y en la otra, Barracuda, se halló a una
chica misionera de 20 años que era prostituída.
Según los pesquisas, Vaillard se relacionaba con Franco, que “es
un viejo caminante del ambiente nocturno de transas, prostitutas y drogas en Santa Fe. En las
escuchas se puede distinguir el fluido contacto entre ellos”, señaló un vocero.
Franco, en tanto, tenía montada una pequeña estructura familiar para
proveer de drogas y mujeres a Vaillard. Algunos investigadores creen que contaba con protección
policial, concretamente de la División Seguridad Personal de la UR I santafesina. “Donde hay
putas hay drogas, fierros y cero código”, dijo a Notife un jefe policial con jurisdicción en
el barrio Barranquitas, al oeste de la capital santafesina.