Miércoles 30 de Septiembre de 2009
La investigación que efectivos de la seccional 11ª realizaban sobre un grupo de delincuentes dedicados a robos en propiedades derivó en el sorpresivo hallazgo de veintiséis libretas de DNI listas para ser utilizadas, un conjuntos de fotos previstas para tal fin y de una pistola calibre 9 milímetros con su numeración limada. Los pesquisas no dudaban de haber dado un golpe a un grupo de estafadores.
El allanamiento se realizó el lunes a la noche, en una vivienda de Huergo al 4700 (Uriburu al 400). Según fuentes de la seccional 11ª, los investigadores estaban tras la pista de un importante robo ocurrido días atrás en una casa de la zona sur. Aquel hecho se produjo cuando los moradores del inmueble habían salido, una modalidad conocida en el argot policial como escruche.
"Se solicitó una orden de allanamiento para ese lugar porque la información que se tenía indicaba que allí habría elementos sustraídos", indicó un vocero de la 11ª. El lunes cerca de las 21.35, la policía ingresó al lugar con el mandato judicial para que se inspeccionara al lugar. En ese momento, según reportaron las fuentes, había dos hombres y una mujer. Pero al advertir la llegada de los uniformados, y antes de que éstos pudieran entrar, una pareja alcanzó a escapar.
La policía demoró en el lugar a un muchacho de 21 años, dueño de una camioneta Ford Eco Sport que estaba estacionada frente a la casa. "Dentro de la investigación y de la misma orden de allanamiento estaba mencionado ese vehículo, por eso se practicó una requisa más minuciosa", apuntó un vocero de la investigación. Así fue como debajo de la butaca del acompañante se descubrieron 26 documentos de identidad a los que sólo les faltaba la fotografía. En tanto que una cantidad no precisada de fotos tipo carnés también aparecieron en el lugar.
Dentro del mismo operativo judicial, los investigadores hallaron dentro de una de las habitaciones de la casa una pistola calibre 9 milímetros que tenía los números de identificación limados y dos cargadores de balas completos. En otro sector, los pesquisas incautaron numerosas prendas de primeras marcas. "Lo llamativo fue que esa cantidad de ropa estaba nueva, no tenía uso", describió una fuente.
Los investigadores sospechaban que en ese lugar tendría su base de operaciones un grupo de ladrones de documentos y estafadores. "El trabajo consistiría en robar documentos o tarjetas, pegarles fotos y hacer desastres con compras", dijeron. La única persona que quedó demorada fue el dueño de la Eco Sport, quien recuperó la libertad a las pocas horas por orden del juez de Instrucción Nº 15.