Jueves 25 de Marzo de 2010
Una banda dedicada a los escruches, que son los robos que se cometen en casas o departamentos cuando sus moradores no se encuentran, volvió a golpear en un edificio recientemente habilitado. Esta vez les tocó a dos inquilinos, vecinos del mismo piso, de la torre ubicada en San Juan 2868. El dato llamativo del atraco fue que los ladrones actuaron el martes entre las dos y las tres de la tarde, día y hora poco habitual para ese tipo de delito que se suele producirs durante los fines de semana. En uno de los casos se llevaron dinero en efectivo, gran cantidad de ropa, un reproductor de DVD, un televisor de LCD y otros artefactos electrodomésticos. En el otro, los intrusos no tuvieron suerte porque no hallaron nada de valor que los tentara. No obstante, revolvieron y dejaron todo desparramado .
Jorge Minuto y los padres de dos estudiantes universitarias oriundas de la localidad de Teodelina, que viven en el 5º piso del edificio y que fueron víctimas del raíd delictivo, estaban ayer a la tarde aún bastante preocupados por lo ocurrido. El primero ocupa el departamento C y las jóvenes del interior, el D. Las otras dos unidades que hay en el piso están deshabitadas y por lo tanto se salvaron de la incursión de los ladrones. Las víctimas contaron ayer sus peripecias y reclamaron que se ajusten los sistemas de seguridad interna de la torre.
Los delincuentes al parecer contaban con una llave para abrir la puerta de calle que desemboca en el palier y se dirigieron directamente al 5º piso. Allí, con el sólo esfuerzo de descargar probablemente una patada, destrozaron las puertas de cada uno de los departamentos. En el caso de Minuto, el robo ocurrió durante el momento en que se encontraba en el trabajo, pero arrojó un dato interesante.
La rutina. "Mi laburo está aquí nomás, a pocos metros del edificio. Todos los días, después de hacer bancos, paso un rato por casa a tomar un café, un vaso de agua, ver si está todo bien y después regreso al trabajo. Ayer (por el martes) a las dos de la tarde hice lo mismo y cuando volví a casa a las 3 encontré la puerta destrozada. Me desvalijaron, me sacaron los ahorros de años, ropa, el televisor, el DVD", comentó Minuto mientras exhibía las condiciones en que había quedado la puerta del apartamento.
A pocos metros de allí, en el departamento D, los padres de las dos chicas que se mudaron a ese lugar en febrero estaban bastante preocupados. "No podemos dejar a estas criaturas sin que estén seguras", dijo una de las madres. Las jóvenes, que también recibieron visitas inesperadas, son oriundas de Teodelina. El martes sólo una de ellas estaba en Rosario. "Para no quedarse sola hasta la llegada de su compañera se instaló en el 6º piso donde vive otra piba del pueblo que también estaba sola. Se juntaron unos días para hacerse compañía", contó la mamá. La chica se enteró de lo ocurrido por boca de Pablo, su vecino de al lado.
Los vecinos estaban muy sensibilizados con lo que pasó anteayer. Pero también con los antecedentes de robos que tuvieron como objetivo otras unidades del mismo complejo. Según contaron a este diario, se habrían registrado en los últimos meses al menos cuatro hechos más. En uno de esos casos se trató de un asalto a mano armada del que fue víctima un vecino del 8ª piso, quien al parecer en un descuido propio permitió el acceso de los delincuentes. Eso ocurrió hace unos 20 días.
Minuto expresó: "Pago 1.300 pesos para alquilar un departamento con cochera y fijate la puerta del departamento. Es laminada pero parece de cartón. No es para nada segura".