Denunció un fraude y ahora sospechan de él
Santiago del Estero.— Uno de los detenidos por la millonaria defraudación con timbrados en la Dirección de Rentas de la provincia, acusó ayer al empleado desaparecido, Raúl Eduardo Domínguez, como uno de los responsables del robo en perjuicio del Estado.

Viernes 23 de Mayo de 2008

Santiago del Estero.— Uno de los detenidos por la millonaria defraudación con timbrados en la Dirección de Rentas de la provincia, acusó ayer al empleado desaparecido, Raúl Eduardo Domínguez, como uno de los responsables del robo en perjuicio del Estado.

Se trata de Miguel Angel Leguizamón, detenido hace dos semanas, quien ayer prestó declaración indagatoria durante más de cuatro horas ante el juez Antonio Jorge. "El formulario de venta de automotor 08, con sellado presuntamente adulterado, pasó por la timbradora número 4 que manejaba Domínguez y no por la 5 de mi cliente", aclaró Luis Vergottini, defensor de Leguizamón.

El letrado indicó que le adelantó a la fiscal María Eugenia Carabajal que hoy presentará un escrito pidiendo la imputación de Domínguez, ya que considera que "no está desaparecido por las amenazas contra él que escribieron en los baños de Rentas" sino por "su vinculación con el hecho investigado".

Y, consultado sobre los más de 250 mil pesos que fueron secuestrados en la casa de su cliente, Vergottini indicó que "son fruto de los ahorros".

Excarcelados.En tanto, la justicia santiagueña excarceló a la directora de Fiscalización, María Virginia Cura, y al empleado José Aranda, que operaba una de las máquinas timbradoras de la dependencia, quienes habían sido detenidos junto a otros ocho estatales en el marco de la causa por la que ahora es acuasado Raúl Domínguez.

Domínguez, de 51 años, es considerado "testigo clave" en la investigación por el fraude y, según consta en el expediente, estaba amenazado de muerte mediante leyendas en el baño de la repartición.

El trabajador se encuentra desaparecido desde el martes 13, cuando regresó de su trabajo en Rentas y luego se dirigió a su taller de zapatería, al que nunca llegó. De acuerdo a la denuncia de sus familiares, el hombre "estaba deprimido" y en dos declaraciones había aportado a la justicia datos sobre el robo con timbrados y sellados falsos.

El robo fue descubierto cuando un comerciante inició un trámite de transferencia de un auto con el sellado de un formulario 08 y derivó en la detención de Carlos Obaj (jefe de Receptoría) y Cura (subdirectora de Fiscalización). También fueron detenidos y acusados de "robo y asociación ilícita" en perjuicio del Estado provincial, los empleados Leguizamón, Roque Silva, Ariel Carabajal y Gustavo Domínguez, entre otros, a quienes les secuestraron más de 250 mil pesos y que en los últimos años habían adquirido costosas viviendas y autos. l (Télam)