Denunciaron a Baroni por un abuso sexual a su sobrina discapacitada
En el Juzgado Penal y Correccional de San Jorge, José Luis Baroni fue denunciado por abuso deshonesto y exhibiciones obscenas a una sobrina de 12 años que padece retraso mental. Según los padres de la menor, Baroni la encerró bajo llave en un dormitorio con intenciones sexuales. Se supo que no llegó a concretar el ataque porque fue sorprendido por familiares cuando se bajaba los pantalones. La Justicia investiga si se trató de una tentativa de violación, abuso sexual o exhibiciones obscenas.

Sábado 29 de Agosto de 2009

San Jorge. — En el Juzgado Penal y Correccional de San Jorge, José Luis Baroni fue denunciado por abuso deshonesto y exhibiciones obscenas a una sobrina de 12 años que padece retraso mental. Según los padres de la menor, Baroni la encerró bajo llave en un dormitorio con intenciones sexuales. Se supo que no llegó a concretar el ataque porque fue sorprendido por familiares cuando se bajaba los pantalones. La Justicia investiga si se trató de una tentativa de violación, abuso sexual o exhibiciones obscenas.

El episodio, ocurrido hace poco más de un año en Colonia Aldao, fue relatado ante la Justicia por la madre de la menor —y hermana de la mujer de Baroni— cuando declaró en San Jorge por el homicidio de la docente Alejandra Cugno, ocurrido el pasado 10 de julio. En ese contexto se enteró el padre de la nena, un boxeador que sufrió en reiteradas oportunidades las andanzas de Baroni.

Según sus dichos, estaba cansado de la cercanía de su concuñado por los constantes problemas que le ocasionaba. Aunque lo proveía de vivienda y trabajo —en el tendido de alambrados en el campo— porque se compadecía de él y sus sobrinos, dijo que debió soportar que le robara en reiteradas ocasiones. No sabía nada sobre el intento de abuso a su hija. Aparentemente su mujer se lo ocultó y se lo confesó después de la detención del Colorado.

El celular. Del padre de esa nena era el celular que, según la acusación, Baroni robó y cuyo chip insertó la noche del asesinato de Cugno en el celular de la maestra. Por esa razón, la noche del 8 de julio la policía esperó que el hombre bajara del ring montado en un club de Sebber (Córdoba) y lo detuvo para que aclarara su situación. Permaneció dos días preso.

Durante su detención contó que el celular había sido robado por su concuñado, a quien identificó como Carlos Ferreyra. El nombre no coincidía con el de la persona que buscaban, aunque la descripción física correspondía con la que aportaron los dos testigos que vieron subir a Baroni, al auto de la maestra. Ese dato sacó a la luz que el Puma tenía doble identidad.

De las declaraciones de Baroni y de los dichos de testigos surgió que utilizó otro nombre durante 13 años. Como Carlos Ferreyra se presentó en 1996, durante un baile de carnaval en Colonia Aldao ante Graciela M., con quien luego de un corto noviazgo formó pareja.

El otro DNI.Su falsa identidad era avalada por un documento que Baroni robó durante una de las fechorías que le achacan en la provincia de Buenos Aires. Le cambió la foto y la utilizó durante los años subsiguientes. La familia de su concubina también lo conoció como Ferreyra. De las investigaciones se desprende que utilizó su falso nombre en San Nicolás, Colonia Aldao y Sunchales, urbes en las que vivió temporariamente por razones de trabajo eventual.

El tiempo que ocultó su verdadera identidad coincide con el período de prescripción del primer caso que lo tuvo como protagonista. Ocurrió cuando, con un proceder idéntico al utilizado en el caso Cugno, atacó a una remisera en Devoto. Solo que el desenlace fue distinto: la mujer sobrevivió a los golpes . Entonces, en lugar de un pozo, utilizó ramas y malezas para ocultar a la víctima.

Más andanzas. Por el uso del documento falso, el fiscal Carlos Stegmayer solicitó que se tramiten las actuaciones correspondientes en el juzgado que tenga competencia territorial, por lo que se inició una nueva causa contra Baroni en los Tribunales de Rafaela por falsificación de documento público.

La Justicia trata ahora de establecer en qué circunstancias utilizó Baroni su falsa identidad, ya que se sospecha que en algunas oportunidades se identificó con el documento auténtico. Se presume que sus hijos estaban indocumentados porque no quería revelar su verdadero nombre. También se dio participación a la Justicia Federal por la utilización del documento falso en distintas provincias.

A todo este material que Baroni sigue acumulando en su contra se suma el relato de testigos que lo reconocieron en los medios, quienes brindaron información accesoria sobre su vida. Un peón que compartía hospedaje con él cuando viajaba a Colonia Aldao reconoció como propio el pantalón que tenía el Puma al ser detenido. También apareció un patrón al que le faltaron numerosas herramientas de su camioneta, lo que le valdría una causa más, por hurto.