Denuncian que dos jóvenes fueron golpeados por policías
Familiares de un joven de 21 años que padece una discapacidad motriz denunciaron que el muchacho fue golpeado junto a su primo menor de edad dentro de una patrulla por personal del Comando Radioeléctrico.

Viernes 18 de Julio de 2008

Familiares de un joven de 21 años que padece una discapacidad motriz denunciaron que el muchacho fue golpeado junto a su primo menor de edad dentro de una patrulla por personal del Comando Radioeléctrico. "Mi indignación es porque les pegaron mal y dentro del patrullero. Supuestamente los confundieron. Al menos eso me dijeron en la seccional 16ª", contó María del Luján Sitterman, hermana de uno de los agredidos, quien denunció en la misma comisaría el caso que investiga el juzgado de Instrucción en turno.

Ricardo y su primo Jonathan, de 16 años, viven en barrio Tablada. El incidente comenzó a siete cuadras de su casa, en la tienda "Carlitos" de Gaboto y Necochea. "Fuimos porque Jonathan había cobrado y quería comprarse un pantalón", contó Ricardo. El muchacho de 21 años tiene serios problemas para caminar, según precisó su hermana María del Luján, por tener una dolencia en la columna desde que nació. Además habla con cierta dificultad, lo que se agrava bajo presión.

El inicio. "Fuimos a la tienda y como no le gustó ningún pantalón, nos fuimos. Cruzamos la calle, hicimos media cuadra y ahí apareció el patrullero", rememoró el muchacho el instante en que empezó todo.

"Apoyen las manos contra el auto. ¿Así que vos sos el que anda robando? ¿Dónde está el fierro?", recordó Ricardo que le dijo uno de los efectivos. "Le dije que no tenía nada y contestó: «¿Vos estás drogado o qué? Métanse en el móvil que vamos a hablar en la comisaría». Y cuando estábamos en el patrullero nos empezaron a pegar", explicó el muchacho, que cobra una pensión por su discapacidad.

"A mí me pegaron unas piñas. Uno me agarró del cuello y me dio trompadas en las costillas. A Jonathan también le dieron", enumeró Ricardo. Su hermana contó que una vecina les avisó que habían detenido a los jóvenes y entonces fueron a la seccional. Allí, según contó a este diario, les informaron que efectivos del Comando los habían dejado en el lugar con un acta preventiva. "También nos dijeron que con los golpes ellos no tenían nada que ver", relató.

"En la comisaría 16ª me dijeron que hubo un robo en la zona de Necochea y Gaboto. Que estaban buscando a dos tipos, uno rengo y otro con una gorrita. Justo venían ellos. Y mi sobrino tenía una gorrita. Los vieron y se les fueron encima", aportó María del Luján. "No les preguntaron nada ni averiguaron los antecedentes. Directamente los subieron al patrullero y les pegaron", agregó.

La joven reveló que a los dos primos los tuvieron demorados hasta la 1, cuando una oficial les comunicó que ya no podía mantenerlos detenidos porque el límite por averiguación de captura es de seis horas y además los chicos no tienen prontuario. "Les pregunté a los policías de la 16ª si correspondía que les pegaran. Ellos me respondieron que no y me aceptaron la denuncia", confió la joven.

Según fuentes del caso, en el acta preventiva realizada por el personal ahora denunciado quedó constancia de que a los muchachos los demoraron "en averiguación de posible captura" y que quedaron en la seccional "sin lesiones visibles".

Reserva.Oficiales de la Unidad Regional II consultados sobre el caso dijeron no tener comunicación oficial de la denuncia. Fuentes judiciales señalaron que en la causainterviene la jueza de Instrucción Mónica Lamperti, que se derivó el caso a la división Judiciales y que los muchachos fueron revisados por un médico forense.

En tanto, mientras María del Luján y Ricardo contaban sus pesares a la humilde vivienda de Tablada se acercó Isabel, la abuela de 64 años con la que vive Jonathan. "Ahora está bien, pero le duelen mucho la espalda y el pecho. Tiene un rasguño en el cuello y moretones. Cuando lo metieron en el patrullero le dieron la cabeza contra el auto", contó. Según la abuela, Jonathan está en cuatro año de la secundaria y hace changas.

"Ninguno de los dos chicos había pisado una comisaría. Si los policías tenían dudas debieron averiguar antes de golpearlos", comentó indignada María del Luján.