Policiales

Denuncia que le usaron las tarjetas mientras estaba en una comisaría

Luego de haber sido demorado cuatro horas en una seccional, al día siguiente le notificaron sobre una compra que no había realizado.

Martes 05 de Noviembre de 2019

Un empresario de zona oeste atravesó un hecho inédito cuando, tras estar unas cuatro horas demorado en la seccional 2ª, donde le retiraron por ese lapso dinero en efectivo y sus tarjetas de crédito, se enteró de que le habían debitado una compra de unos 2 mil pesos de la agencia de envío Rappi. "Yo nunca usé Rappi en mi vida y casualmente los resúmenes que me llegaron fueron debitados en el momento en que yo estaba demorado", sostiene el denunciante, Miguel Araya, quien cree que con su tarjeta compraron "pizzas o algo así".

La incómoda situación comenzó cuando el 24 de septiembre pasado la firma de la que es titular Araya, que se ocupa de servicios de internet, contrató a otra empresa para hacer unos trabajos de fibra óptica en la zona de Mendoza y Sucre. "Eran dos muchachos con una escalera que trabajaban sobre unos cables que atravesaban una terraza. El dueño de la casa donde estaba apoyada la escalera llamó a la policía y al llegar policías del Comando Radioeléctrico les preguntaron a los operarios para quién trabajaban. Así es que me fueron a buscar a mi casa, que vivo a tres cuadras, y la misma policía me exigió papeles y autorizaciones que no tenían por qué pedirme", dijo Araya.

En la charla que los policías tuvieron en las oficinas del empresario quedaron evidenciados los intereses de cada uno. "Yo le mostraba papeles y autorizaciones de reparticiones nacionales que me habilitan a hacer trabajos de conexión de redes, pero el problema era que esas autorizaciones te las mandan por resolución y no tienen sellos oficiales. En un momento el policía me dijo «mirá, si vamos a la seccional para aclarar las cosas, mejor arreglamos acá», o algo así. Con eso me decía que quería coimas, es claro", consideró.

El empresario se comunicó vía celular con su abogado y éste hablo directamente con el policía. Si bien Araya no sabe los términos de esa conversación, su abogado le dijo una vez finalizada la charla que fuera directamente a la seccional, que él lo iba a esperar allí.

El asunto entonces se trasladó a la comisaría 2ª, donde Araya y los dos operarios de la empresa tercerizada llegaron en el móvil policial. "Cuando llegamos a la seccional me dijeron que estaba incomunicado, cosa ridícula por que fue una decisión que tomó la policía y lo debería haber resuelto un fiscal. Me sacaron la billetera y todas las tarjetas; tenía en efectivo 6.250 pesos y seis tarjetas de débito y crédito", contó Araya.

"Cuántas tarjetas"

"El policía del Comando que me llevó preso, cuando vio que tenía tarjetas y plata me dijo «cuántas tarjetas tenés» y yo le contesté que por mi trabajo necesitaba siempre tener efectivo o tarjetas, lo que él no sabía es que yo casi no uso las de débito", aseguró el denunciante.

Miguel Araya estuvo incomunicado desde las 13.30 hasta las 19. En esas cinco horas no supo qué sucedió con sus pertenencias. En tanto su abogado hacía gestiones y se comunicaba con Fiscalía.

El empresario y los operarios dejaron la seccional luego de que desde Fiscalía ordenaran su "inmediata libertad", tal como le dijo el fiscal al oficial a cargo de la seccional. Entonces Araya recuperó lo suyo, se tragó "la bronca" y se fue.

Al otro día, el 25 de septiembre, cerca de las 14, le llegaron notificaciones a su correo electrónico de gastos con su tarjeta de crédito Visa del Banco Macro que él no había realizado. Fueron dos compras de comida por unos dos mil pesos vía la aplicación Rappi. "Hablé de nuevo con mi abogado, fuimos a hacer la denuncia a un Centro territorial de Denuncia y di de baja todas mis tarjetas. Del Banco me contacté con Visa, ellos me reconocieron el dinero y me lo acreditaron. Es decir, desconocí el consumo", explicó.

Sospecha

La principal sospecha de Araya se centra en los policías que le retiraron su billetera en la comisaría. "Estoy seguro de que me usaron las tarjetas porque yo no tengo esa aplicación ni la uso. Además, el único momento de mi vida que las tarjetas no estuvieron en mi posesión fue cuando estuve en la comisaría", relató.

"La gente de la seccional me trató bien, igual que los policías de la Motorizada. Los que me trataban como delincuente y que encima me estafaron son los del Comando. Pero nadie me llamó, ni de la Justicia ni del Ministerio de Seguridad. Todo está en manos de mi abogado". En este sentido el patrocinante de Araya, Roque Bustos Fernández, sostuvo: "Las denuncias fueron hechas y mi cliente está muy enojado, no descarto que quiera plantear una querella a la provincia por la situación en la cual se vio involucrado".

Por otra parte, trascendió que la investigación para esclarecer lo sucedido está en manos de Fiscalía y, en lo que hace al Ministerio de Seguridad, lo tomó la División de Asuntos Internos y que es probable que luego pase a la división Judiciales.

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