Degolló a sus hijos, baleó a un policía y se suicidó
Río Colorado.— Un carnicero degolló a sus hijos de 6 y 8 años y, cuando estaba rodeado por policías que buscaban a los niños, hirió de un escopetazo a un efectivo y luego se suicidó. Según los investigadores, el episodio que conmocionó a la ciudad ubicada en el límite entre Río Negro y La Pampa...

Martes 08 de Julio de 2008

Río Colorado.— Un carnicero degolló a sus hijos de 6 y 8 años y, cuando estaba rodeado por policías que buscaban a los niños, hirió de un escopetazo a un efectivo y luego se suicidó. Según los investigadores, el episodio que conmocionó a la ciudad ubicada en el límite entre Río Negro y La Pampa, se desencadenó por los problemas que el hombre mantenía con su ex mujer, quien lo había abandonado tras denunciarlo por violencia familiar y sólo le permitía tomar contacto con los chicos los fines de semana.

Todo comenzó el sábado a la mañana cuando Juan Alarcón, de 30 años, pasó a buscar a sus hijos Juan Pablo, de 8 años, y Macarena, de 6, por la casa de su ex esposa, Ivana Valenzuela, de quien se había separado desde hacía tres meses. "Estaba normal, nada indicaba lo que haría después. Incluso fue con Juampi a una zapatería y le compró unos botines", narró José, hermano del filicida.

"A eso de las 8.30 de la noche me pidió que fuese a su casa a cuidar a los chicos. Hasta ahí lo vi normal", explicó por su parte Martina, hermana del hombre.

Suplicó y avisó.Los pesquisas determinaron que Alarcón fue a la casa de su ex mujer para pedirle retomar la relación, pero ésta se negó debido a los antecedentes violentos del hombre y eso generó una fuerte discusión y amenazas. La mujer, asustada, denunció el hecho en la comisaría y los efectivos le recomendaron que se quedara allí mientras iban a buscar a los chicos.

Cerca de las 22, el hombre se comunicó al celular de su hermana y le anunció: "Ya maté a Juampi, no puedo volver atrás", y a la medianoche llamó a su hermano José y le dijo: "Los chicos ya están listos". En el ínterin llamó a Ivana en tres oportunidades, dándole referencias sobre dónde se encontraba con los niños, pero cuando la policía fue a esos lugares comprobó que eran pistas falsas.

Noche de angustia. Toda la noche del sábado fue de incertidumbre porque Juan no volvió a llamar, hasta que a las 7 del domingo una comisión policial divisó movimientos extraños en una casa en construcción, a pocos metros del domicilio de Ivana. Al acercarse, fueron recibidos a tiros por Alarcón y uno de los proyectiles impactó en el sargento 1º Fernando Martín.

Los disparos de Alarcón cesaron enseguida y cuando los efectivos rodearon y tomaron por asalto la construcción se encontraron con los chicos asesinados con sus cuellos cortados, al igual que Alarcón. (Télam)