Martes 28 de Marzo de 2017
Un perito que reconstruyó el crimen de Jonatan Herrera a pedido de dos defensas expuso ayer que el agente de la PAT Ramiro Rosales disparó hacia un ladrón que era perseguido por sus colegas del Comando y, por un efecto llamado "visión de túnel", su vista se enfocó en un punto sin advertir en el entorno al joven que hasta hacía instantes lavaba su auto y al escuchar los disparos buscó refugio bajo un árbol. Rosales está acusado de efectuar el tiro letal que hirió a Herrera en la arteria hipogástrica y es uno de los cinco policías sometidos a un juicio oral que se aproxima al desenlace.
La exposición del ingeniero Ricardo Brachetta duró casi cuatro horas en una de las últimas jornadas del juicio por el crimen de Herrera, alcanzado por balas policiales el 4 de enero de 2015 frente a su casa de Ayacucho y Seguí. Hasta allí llegaron móviles del Comando que perseguían a Brian Vespucio por el asalto a una juguetería. Al operativo se plegaron agentes de PAT con escasa instrucción que pasaban en un colectivo, hicieron detener la marcha y bajaron a disparar.
Vespucio fue herido en un brazo y en una pierna y terminó su carrera frente a la casa de Herrera, que lavaba el auto en la esquina y pese a correr a refugiarse detrás de un árbol lo alcanzaron tiros en la cabeza, muslo izquierdo y un pie. La agente del Comando Gladys Galindo está acusada de efectuar el tiro a la cabeza mientras que a Francisco Rodríguez, de PAT, le atribuyen la herida en el pie. Otros dos hombres de la PAT, Luis Sosa y Jonatan Gálvez, están acusados por haber disparado aunque no hirieron a Herrera.
Ingeniero mecánico de la UNR, Brachetta es docente, perito en armamento, fue instructor de tiro y tiene una armería. Basó su pericia en dos cuerpos del expediente, fotos, la autopsia, un primer informe pericial de la policía y las imágenes del domo municipal de Seguí y Ayacucho que toma la parte inicial de la balacera, gira hacia la izquierda y luego vuelve a captar la agitación posterior al desenlace.
A partir de las posiciones iniciales de los protagonistas el perito reconstruyó segundo a segundo los instantes que faltan en el video tras tomar medidas en el lugar y calcular el tiempo que les llevó recorrer determinadas distancias, con una proyección de líneas imaginarias desde el domo. Cada segundo —con las ubicaciones progresivas de sujetos y vehículos— se volcó a un plano confeccionado con el software AutoCAD y cada escena fue recreada en 3D, lo que permite situarse sobre cada persona que intervino en la secuencia para advertir su punto de vista y entorno.
La pericia de Brachetta tuvo puntos de disidencia con la que hizo a pedido de la fiscalía de José Esperanza, quien había definido la ubicación de los tiradores en base a donde se levantaron las vainas disparadas por cada uno y el abanico de tiros que demarcan las lesiones constatadas en Herrera. Para Brachetta "la posición de las vainas es más orientativa que definitoria".
Brachetta ubicó a Rosales en sector del frente del colectivo. Dijo que al llegar "ya tiene una visión periférica de lo que ocurre". Cuando "ingresa Vespucio corriendo él comienza a disparar" a razón de un tiro por segundo y a unos 20 metros de distancia. Así reforzó el planteo del defensor público Mariano Bufarini, quien plantea que el objetivo de Rosales no era Herrera sino Vespucio. La razón por la cual hirió en un muslo al joven que lavaba el auto, según el perito, se debe a que "al disparar, todo lo que está adelante se ve turbio". Un fenómeno que llamó "visión de túnel".