Declaró un juez apropiador de una niña en 1977 y negó los cargos
Es Luis María Vera Candioti, a quien se investiga por el trámite de guarda y adopción de Paula Cortassa, quien recuperó su verdadera identidad siendo una mujer adulta. El ex juez negó estar al tanto del origen de la niña pero certificados con su firma indican lo contrario.

Jueves 08 de Octubre de 2009

Un ex juez de Menores de Santa Fe declaró hoy ante la Justicia Federal en el marco de una causa que agrupa varias denuncias por delitos de lesa humanidad cometidos durante la última dictadura militar, informaron fuentes judiciales.

Se trata del ex juez Luis María Vera Candioti, a quien se investiga por el trámite de guarda y adopción de Paula Cortassa, quien recuperó su verdadera identidad siendo una mujer adulta.

Vera Candioti fue indagado hoy durante dos horas por el juez federal Reinaldo Rodríguez, quien tiene a su cargo un expediente que reúne decenas de delitos de lesa humanidad cometidos durante la dictadura militar.

El ex juez de Menores está en libertad luego de que el juez Rodríguez admitió un pedido de excarcelación, después del pago de una caución.

Voceros judiciales dijeron que Vera Candioti intentó despegarse de la acusación al declarar que recién se hizo cargo del expediente de adopción de Cortassa en abril de 1977, con lo cual apuntó a la entonces secretaria de Juzgado Margarita Mayoraz.

Paula Cortassa es hija de Blanca Zapata y Enrique Cortassa,  vinculados a la organización Montoneros, que fueron secuestrados  el 11 de febrero de 1977 mediante un procedimiento de fuerzas  conjuntas del Area 212.

Blanca Zapata estaba embarazada cuando fue asesinada de un  disparo en la cabeza, en tanto Enrique Cortassa permanece en  calidad de desaparecido.

Paula Cortassa recuperó su identidad en 1998 tras crecer con  el nombre María Carolina Guallane, de su familia adoptiva,  residente en la ciudad de Venado Tuerto.

En ese momento, sus padres adoptivos la acompañaron en el  proceso de conocer su verdadera identidad luego de haberle  comentado cómo se había realizado el proceso de guarda y adopción.

En la causa quedó establecido que la nena, que entonces tenía  un año y medio de edad, fue mantenida diez días en la ilegalidad,  al parecer para presionar al padre con el fin de obtener la  información que requerían los represores.

Según el requerimiento de instrucción de los fiscales Cintia  Gómez y José Ignacio Candioti, del 24 de agosto pasado, se probó  que se fraguaron las fechas de documentos para ocultar la  identidad de la menor.

Carlos Enrique Pavón, entonces oficial de Comando de  Operaciones Tácticas (COT), entregó a la niña a la Justicia de  Menores firmando una nota con fecha 4 de febrero de 1977, pero la  investigación judicial probó que la nena cayó en manos del  Ejército el 11 de ese mes, cuando fueron secuestrados sus padres.

La niña fue sacada de una casa contigua a la de su familia,  donde la llevaron sus padres cuando llegaron los militares y  policías que los secuestraron.

“Todo ello tuvo por fin ocultar la verdadera identidad de  origen de la menor, por lo que consideramos que Luis María Vera  Candioti y Carlos Pavón deberán responder penalmente como autores  de los delitos de supresión de identidad, sustracción y ocultación  de la menor Paula Cortassa”, agrega el requerimiento de  instrucción.