Declaró el diariero al que atacaron con 18 puñaladas
Miguel Davilli sólo quiere salir del hospital en el que está internado desde la mañana del jueves, cuando fue atacado a puñaladas en el parque Independencia mientras hacía su habitual reparto de diarios, y volver a su trabajo de canillita. En el episodio, un ladrón solitario le sacó el teléfono celular y lo dejó a su suerte en medio de la oscuridad.

Lunes 29 de Septiembre de 2008

Miguel Davilli sólo quiere salir del hospital en el que está internado desde la mañana del jueves, cuando fue atacado a puñaladas en el parque Independencia mientras hacía su habitual reparto de diarios, y volver a su trabajo de canillita. En el episodio, un ladrón solitario le sacó el teléfono celular y lo dejó a su suerte en medio de la oscuridad. En tanto, los investigadores del hecho tienen muy pocas pistas para avanzar ya que el diariero aportó mínimos datos sobre la fisonomía del agresor en la declaración que dio ante los pesquisas.

"Miguel está bastante mejor, ya lo pasaron a la sala común, le sacaron el drenaje que tenía en un pulmón y la asistencia respiratoria. Ahora hay que esperar su evolución aunque si por el fuera mañana mismo estaría haciendo el reparto de diarios de nuevo", confió ayer a LaCapital Lucía Davilli, hermana del herido.

Todo ocurrió alrededor de las 5.30 del jueves cuando Miguel, de 48 años, se desvió de su habitual reparto de diarios y revistas. Desde hace 31 años el hombre tiene un puesto en la esquina de Ovidio Lagos y Mendoza, punto de partida para hacer un recorrido que arranca por calle Mendoza hasta Suipacha, sigue por Zeballos y baja hasta Rodríguez. Pero aquel día algo pasó y Davilli terminó en el palomar del parque Independencia, a 300 metros de donde pasa su trabajo.

"Nos dijo que quiso ir a ver la estatua de la virgen María Auxiliadora que levantaron en Pellegrini y Suipacha, delante del paredón del cementerio, y que cuando estaba allí le dieron ganas de ir al baño. Por eso, en busca de un lugar más oscuro, se fue hasta cerca del palomar donde lo atacaron", comentó el jefe de la seccional 5ª de policía, Hugo Cabral, quien le tomó declaración al canillita. En consonancia con esa declaración, Lucía dijo a este diario que Miguel "tuvo ganas de ir al baño y por eso se metió en el parque".

Lo cierto es que Davilli recibió 18 puñaladas en distintas partes del cuerpo y que el ladrón le robó solamente un teléfono celular. Malherido, alcanzó a tomar un taxi que pasó por avenida Pellegrini y pidió que lo llevaran de urgencia hasta el quiosco. "Pero no le dijo que estaba herido, sólo que lo habían asaltado", confió el comisario. Al llegar, el chofer descubrió el estado de su pasajero y llamó a la policía y al Sies.

En el Hospital de Emergencias el diariero estuvo en terapia intensiva hasta ayer, cuando lo pasaron a una sala común. La ferocidad del ataque llamó la atención de los investigadores quienes suponen que sólo una feroz resistencia de Davilli pudo llevar a su agresor a asestarle tantas puñaladas. "Está muy traumado por lo que pasó y nosotros no le queremos preguntar nada. Si el quiere hablar lo hará cuando esté mejor. Por ahora sólo insulta permanentemente al delincuente y quiere volver a trabajar", dijo Lucía.

La mujer contó que Miguel dijo que "no conocía a su agresor". Manifestó que "el tipo lo primero que le dijo fue dame la plata pero como él le dijo que no tenía nada lo atacó". Cuando Lucía recibió las pertenencias de su hermano en el Heca, dentro del bolsillo del pantalón había 25 pesos. Es decir que Davilli no le quiso dar la plata al asaltante y ésto le terminó costando caro.