Jueves 07 de Enero de 2010
El juez rosarino que investiga el demencial ataque a puñaladas que sufrió cerca de Casilda Silvana Giménez, por el que fue detenido un policía acusado de contratar un preso para matarla y así poner fin a una relación sentimental, se constituirá hoy en el juzgado de esa localidad para tomarles declaración a testigos y ordenar medidas.
Por la agresión a la chica, que permanece internada en coma farmacológico, el agente está preso como instigador de un crimen por promesa remuneratoria, mientras que un preso que gozaba de salidas transitorias fue acusado como autor material de las 17 puñaladas.
La decisión de trasladarse hasta el juzgado de Casilda fue adoptada por el juez de Instrucción en feria, Javier Beltramone, ante la gravedad del caso y para poder realizar una inspección del lugar del hecho y del auto BMW del agente en el que se inició el ataque. El caso conmocionó a la localidad de Casilda, al punto que el intendente justicialista Juan Carlos Bacalini planteó en un comunicado su inquietud por el tema.
"Pegale en el cuello".En la causa, en tanto, en las últimas horas se incorporó el testimonio de del padrastro de la víctima, quien declaró en la división Judiciales de la Unidad Regional IV que la chica le contó a su madre que el policía intentó matarla: "Dijo que mientras el preso la atacaba, el policía le decía «dale en la cara, pegale en cuello y matala»", reveló un vocero de la Jefatura.
El testimonio es considerado una prueba de peso entre la evidencia que compromete al agente Raúl Vitar, de 28 años, quien está en disponibilidad. Entre las últimas medidas, el martes a la tarde fue allanada la casa de la concubina del preso. Allí la policía incautó tres cuchillos de cocina de mango blanco y hoja fina, como los usados para agredir a la joven de 26 años. La chica se encuentra en estado reservado en el Hospital Provincial de Rosario.
El salvaje ataque fue el 1º de enero. El policía reconoció haber contratado a un preso para "asustar" a la muchacha porque, según dijo, lo tenía presionado con contarle a su novia que estaba esperando un hijo. La chica no estaría embarazada aunque existía un vínculo íntimo entre ellos.
El efectivo pasó a buscar a Silvana por una casa que estaba a su cuidado. De allí partieron en su auto. Tomó por el viejo camino a Fuentes y en ese instante un hombre abrió la puerta del auto y se abalanzó contra la chica simulando un robo y una discusión con el conductor. El individuo la ató y le tapó la boca con un trapo para luego asestarle unas 17 puñaladas y dejarla tirada sobre una cuneta.
Silvana se arrastró unos metros hasta que fue divisada por un automovilista que avisó a la policía, que detuvo horas más tarde al efectivo y al preso Juan Carlos Valentini.