Domingo 28 de Septiembre de 2008
El entrecruzamiento de llamadas telefónicas, unas 70 declaraciones y un centenar de allanamientos llevaron a los investigadores a establecer certeras conexiones entre el triple crimen de los empresarios perpetrado en General Rodríguez y el laboratorio de Ingeniero Maschwitz en el cual narcos mexicanos elaboraban drogas sintéticas. En ese marco, la Justicia de Mercedes decidirá esta semana si la primera de esas causas queda bajo su órbita o es remitida al juez federal Federico Faggionato Márquez, tal como reclaman familiares de las víctimas.
En cuanto a los vínculos entre ambos hechos, un diario porteño sostuvo que los pesquisas del narcolaboratorio ya "han confeccionado un cuadro de relaciones" en el cual todas las ramificaciones conducen a la misma persona: el prófugo Jesús Martínez Espinoza o Jesús Preciado Espinoza, líder de la banda que producía metanfetaminas a base de efedrina en la quinta de Maschwitz.
En ese orden, los investigadores sostienen que hay elementos que prueban que Martínez Espinoza estuvo vinculado directamente con Sebastián Forza, una de las víctimas del triple crimen junto a Damián Ferrón y Leopoldo Bina. Además, está establecido que Forza y un socio de Ferrón realizaban negocios con el único argentino detenido en la causa, Marcelo Tarzia, los cuales están acreditados con documentación en el juzgado de Campana.