Policiales

De la reparación de motos a la venta de drogas, un viaje que no tuvo regreso

Quién era Cristian Aníbal Gutiérrez Velazco, el hombre de 39 años cuyo cadáver fue hallado el martes con cinco tiros en un camino rural de Alvear.

Domingo 10 de Febrero de 2019

No tenía un nombre con peso específico en el hampa zonal. Sin embargo, a Cristian Aníbal Gutiérrez Velazco, de 39 años y con domicilio en Pérez, lo ejecutaron con cuatro disparos y un tiro de remate en el cráneo en un camino rural de Alvear. Su cuerpo fue visto el martes pasado por un hombre que pasaba por el lugar y los datos aportados por los forenses indicaron que su ejecución había ocurrido el lunes a media tarde. "Se metió con gente que no debía y se quedó con un vuelto. Rompió un código y lo ejecutaron. Hay cosas que en el palo de la droga se pena con la muerte", explicó una fuente que conoce la vida de la víctima.

   Si bien Gutiérrez Velazco estaba en libertad, se encontraba procesado desde 2014 en una causa que se tramita en el Tribunal Oral Federal 3 y que está camino a juicio oral. En el expediente está coimputado Walter Rivero, sindicado como líder de una organización narco.

   La historia de Gutiérrez Velazco expone las implicancias de deambular por la banquina del mundo de la venta de drogas. Y para entender no alcanza con un relato único sino que hay que atar cabos para lograr una aproximación a la persona y sus circunstancias. Su nombre pasó a engrosar las estadísticas de homicidios en una categoría que comienza a imponerse: personas ejecutadas en lugares inhóspitos, crímenes en "tierra de nadie" y que en la jerga criminal dejan un mensaje claro. Visible para propios y enemigos; y que marcan impunidad e imponen el respeto por miedo. Un cuerpo al costado del camino, algunas vainas servidas, quizás un cartel y el mensaje mafioso para el que lo deba decodificar. Y en el mejor de los casos, como pasó con Gutiérrez Velazco, un aviso fúnebre en las últimas páginas del diario.

   En ese sentido, en 2018 y lo que va del año el de Gutiérrez Velazco es el octavo asesinato con esas características en el departamento Rosario.

Cuatro tiros y uno más

Los últimos segundos en la vida de Gutiérrez Velazco transcurrieron en un camino rural que une la colectora de la autopista Rosario-Buenos Aires con la calle que lleva al polideportivo de la localidad de Alvear, cuyo ingreso está frente a las canchas de Renato Cesarini. A cien metros de la colectora, sobre uno de los laterales de un estacionamiento de la empresa de transporte El Aguilucho, un vecino se topó el martes al alba con el cadáver de un hombre tirado sobre la tierra y llamó al 911.

   Al llegar la policía a la escena del crimen encontró el cuerpo boca arriba, con su torso desnudo y un jean color azul. Al revisarlo, el forense constató al menos cuatro heridas de bala: tres en el abdomen y el pecho y un disparo de remate en el cráneo. Entre las ropas notaron que la víctima tenía su billetera con unos 5 mil pesos y su DNI que permitió identificarlo. Alrededor del cuerpo había cinco vainas calibre 9 milímetros, lo que hace inferir que fue ejecutado en ese lugar. Había muerto entre 10 y 12 horas antes del hallazgo.

   A partir de varios relatos de personas que lo conocieron se pudo trazar un perfil de la víctima. De muchacho se dedicaba a la reparación de motos en la localidad de Pérez, de donde era oriundo. Dicen que a mediados del año 2011 tuvo su punto de inflexión. Fue en ese momento cuando comenzó a transitar por la espinosa banquina de la venta de drogas.

La banda

El sábado 3 de mayo de 2014 Rosario se levantó con el anunció desde la Secretaría de Delitos Complejos del Ministerio de Seguridad de la provincia y la Gendarmería Nacional que una banda narco, otra más, había sido desbaratado. Treinta allanamientos en Rosario, Pérez, San Lorenzo, Arroyo Seco y Chabás. Veinticinco detenidos y el secuestro de 5 kilos de cocaína y dos kilos de marihuana. Todo quedaron a disposición del juez federal Carlos Vera Barros.

   Uno de esos detenidos era Gutiérrez Velazco. Otro, Walter Osvaldo Rivero, a quien se presentó junto a su esposa como jefes de una banda de transeros vinculada a Carlos Alberto "Betito" Godoy, un ex barrabrava de Newell's Old Boys condenado por el crimen de Roberto "Pimpi" Caminos que recuperó la libertad a fines de 2018. Allegados a Rivero desmintieron que existiera una relación con el ex barra. También indicaron que el único que permanece detenido es Rivero (ver aparte).

Procesado

Gutiérrez Velazco fue procesado por el juez Vera Barros por tenencia de estupefacientes con fines de comercialización agravada por la participación de tres o más personas. De haber sido condenado pudo recibir una pena superior a los ocho años.

   Al momento de ser procesado, desde el Registro Nacional de Reincidencia se informó que contaba con "un procesamiento dictado el 6 de mayo de 2013 en la causa 843/11 del Juzgado de 1º Instancia en lo Penal de Instrucción de la 15ª Nominación de Rosario por "portación de arma de guerra sin la debida autorización legal, con el atenuante de que por las circunstancias del hecho y las condiciones del autor es evidente la falta de intención de utilizar el arma con fines ilícitos", según consta en la apelación que presentó el fiscal federal Marcelo Digiovanni en diciembre de 2016 ante la Cámara de Apelaciones de Rosario ante la excarcelación que en ese momento requería Gutiérrez Velazco.

   Gutiérrez Velazco pagó una fianza de 8 mil pesos y bajo promesa de cumplir una serie de requerimientos impuestos por la Justicia Federal recuperó la libertad. Una de esas condiciones era que se presentara a firmar en la seccional 22ª de Pérez, cada treinta días. Además de la prohibición de salida del país.

   En ese momento fijo residencia en 20 de Junio al 1800, la misma dirección que tenía en el DNI que encontraron en las ropas de su cadáver, vivienda en la que hasta el momento de caer preso junto a Rivero vivía con su compañera, sus dos hijos adolescentes y sus padres. Esa casa fue allanada en el operativo del 3 de mayo de 2016.

   Fuentes consultadas indicaron que una vez que ganó la libertad, Gutiérrez Velazco dejó la reparación de motos y profundizó su lazos con la venta de estupefacientes. "Nunca fue un eslabón importante. Se dedicó a hacer travesuras con la venta y termino metiéndose con gente que no debía. Y entonces se quedó con un vuelto que en ese palo está penado con la muerte", explicó una fuente consultada.

Crimen mafioso

La investigación del crimen quedó en manos del fiscal de la Unidad de Homicidios Florentino Malaponte. Fuentes tribunalicias indicaron que "hoy la hipótesis más fuerte en la causa es la de un asesinato mafioso que tiene como telón de fondo la venta de drogas".

   "En un primero momento se pensó, a partir de distintos elementos que aparecieron en la escena del crimen, que podía haber sido llevado bajo engaño a ese lugar por una mujer. Pero la hipótesis de la mujer perdió fuerza. No así que haya sido llevado bajo engaño al lugar donde lo mataron", explicó el vocero consultado. La investigación continúa.

Un entretejido que conduce a otros nombres del mundo narco
El 3 de mayo de 2014 se anunció que una banda narco había sido desbaratada por la Secretaría de Delitos Complejos del Ministerio de Seguridad santafesino y Gendarmería Nacional. La cabeza de esa banda era Walter Rivero, quien tenía lazos con Carlos "Betito" Godoy, preso en la alcaidía.
   A partir de la relación que supo tener Rivero con Walter Ramón Bucci se dijo que la banda estaba ligada a Esteban Lindor Alvarado, detenido la semana pasada por el crimen del prestamista Lucio Maldonado.
   Bucci compartió causa y prisión cuando Alvarado fue condenado como miembro de la famosa "Banda de los rosarinos", dedicada a robar autos en Buenos Aires y traerlos a Rosario para su desguace.
   Allegados a Rivero indicaron que de aquella banda desbaratada en 2014 sólo está en prisión Rivero. Que el resto de los 25 detenidos fueron desvinculados o están con morigeraciones de prisión. A poco de cumplirse cinco años del inició del expediente el proceso está en manos del Tribunal Oral Federal 3, que debe programar la fecha del juicio. Un proceso que en la investigación de primera instancia motivó un pedido de informe a la Legislatura provincial para determinar si fondos públicos habían sido utilizados para favorecer a alguno de los imputados.

¿Te gustó la nota?

Dejanos tu comentario