Policiales

Cuatro hombres irán a juicio por el crimen del "Quemadito" Rodríguez

Héctor Rodríguez llegará acusado como autor material. Sergio y Walter Acosta, y Jesús Romano, como partícipes primarios del asesinarto del 5 de febrero de 2013.

Lunes 18 de Mayo de 2015

El fiscal Luis Schiappa Pietra requirió mandar a juicio a cuatro procesados por el homicidio de Maximiliano "Quemadito" Rodríguez, asesinado de un balazo en la cabeza la tarde del 5 de febrero de 2013 en la esquina de Corrientes y Pellegrini. Se trata de Héctor David Rodríguez, a quien se le atribuye haber ejecutado el disparo fatal, y Sergio Federico Acosta, Walter Acosta y Jesús Romano quienes fueron acusados de partícipes primarios del hecho.

El fiscal presentó la requisitoria el pasado viernes ante el Juzgado de Instrucción a cargo de Mónica Lamperti, quien deberá decidir si eleva la causa a un juez de Sentencia. Schiappa Pietra les imputa a los acusados el delito de homicidio agravado por el uso de arma de fuego por dos hechos: uno fue el crimen de Rodríguez y el otro una intento de asesinato que la víctima había sufrido días antes. Como la calificación dejó de lado el agravante de la alevosía la causa se dirimirá en un juicio escrito.

En el homicidio del hijo de Sergio "Quemado" Rodríguez —quien fuera condenado a fines de 2014 a 32 años de prisión por el triple crimen de villa Moreno— también estuvo acusado el ex líder de la barra brava de Newell's Old Boys, Diego "Panadero" Ochoa, a quien el juez Javier Beltramone había procesado como instigador aunque luego la Cámara Penal le dictó un falta de mérito y le revocó el procesamiento por falta de pruebas suficientes. Schiappa Pietra espera el resultado de nuevas medidas en curso para resolver, no obstante, si decide incluirlo en el pedido de juicio. Los delitos por los que acusa el fiscal suponen para los imputados, en caso de ser declarados culpables, condenas en una escala penal que van de los 10 años y 8 meses hasta los 35 años.

Conocido. Rodríguez tenía 26 años y era conocido por dos hechos de alto impacto: el primero ocurrió el 4 de septiembre de 2010 cuando participó de una movida para bajar de la barra de Newell's al entonces jefe Diego Ochoa. El otro fue el 1º de diciembre de 2012, cuando fue baleado y su padre, en venganza, terminó perpetrando el triple crimen de Villa Moreno contra tres jóvenes que no tenían nada que ver.

El martes 5 de febrero de 2013 a las 18.30 Maximiliano Rodríguez caminaba por Pellegrini y Corrientes con su novia cuando una bala 9 milímetros disparada desde corta distancia le perforó el cráneo. El Quemadito se movía con muletas porque una semana antes lo habían baleado —según testigos fueron unos 30 disparos— frente a su casa de Coronel Arnold al 3200. Al parecer, el joven sabía que lo seguían buscando.

La causa por el crimen quedó en manos del entonces juez de Instrucción Javier Beltramone, que tuvo en cuenta los hechos violentos en los que había estado involucrado la víctima, así como sus vínculos en la barra leprosa y el tráfico de drogas (ver aparte). Entre los testigos, dos policías dijeron haber oído a la novia de Rodríguez, Sofía Laffatigue, decir que habían sido "los hijos de puta de Newell's".

Otro testigo sostuvo que los asesinos fueron dos, uno con ropa de obra y otro con ropa de calle, y que fueron evacuados del lugar en una moto Honda Tornado blanca que los esperaba por Corrientes, entre Cochabamba y Pellegrini. Esa persona recordó a uno que corría arma en mano riéndose.

Roles. Días después del homicidio fueron detenidos Héctor David "El Porteño" Rodríguez, de 22 años, y Sergio Federico "Chuno" Acosta, de 26. La pesquisa llegó a ellos por el relato del padre del Quemadito y otros allegados, quienes vincularon lo ocurrido con el Panadero Ochoa. El Porteño fue procesado como autor del disparo y Chuno como quien manejaba la moto en la que huyeron. También se les adjudicó haber participado en la balacera previa frente a la casa de la víctima.

En la casa de Acosta se secuestró un a moto Honda Tornado blanca idéntica a la que, según un cuidacoches, usaban los asesinos. Un mes después del crimen, El Porteño compró un VW Bora valuado en 130 mil pesos pese a declararse desocupado. Otro indicio contra ellos fue que la madrugada posterior ambos se fueron de vacaciones con sus novias a mar del Plata.

A los dos primeros procesados se les sumó luego Walter "Walo" Acosta, de 37 años y hermano de Chuno. Fue detenido en septiembre de 2013 y procesado como coautor ya que le atribuyeron haber hecho el ademán de extraer un arma para distraer a la víctima, vestido con ropa de trabajo azul como la encontrada en su casa. Su teléfono fue detectado por la antena de Pellegrini y Presidente Roca la tarde del hecho, inmóvil en la zona, entre las 18.08 y las 18.38.

El último acusado fue Jesús Romano, de 21 años y amigo del joven asesinado. Beltramone le imputó actuar como entregador y fue procesado como partícipe primario. Esa tarde Romano había ido a visitar a Quemadito y conversaron hasta que Maxi y Sofía decidieron ir a un bar. Cuando la pareja caminaba hacia la esquina ocurrió el ataque, mientras Romano intentaba arrancar su moto.

A Romano le adjudicaron haber revelado a los sicarios el domicilio de Quemadito, dato que sólo conocía una decena de personas. Se detectó que a las 18.06, desde el departamento, envió un mensaje a Walo, según se infiere, para avisar que la víctima estaba por salir del edificio.

Por escrito. Si bien el fiscal Schiappa Pietra avala los fundamentos del procesamiento dictado por el juez Beltramone al Porteño, Chuno, Walo y Romano como coautores de homicidio, a la hora de requerir la elevación a juicio realizó algunas modificaciones. En principio, ubicó como autor material del hecho al Porteño, mientras que a los otros tres les atribuyó roles como partícipes primarios.

Además no sostuvo los agravantes de alevosía y premeditación por lo cual el caso no se ventilará, en principio, en un juicio oral sino que se resolverá por escrito.

La víctima y su vínculo con el narcotráfico

"Era una persona con antecedentes penales por delitos vinculados a las drogas. Y el uso y el sentido común indica que quien no tiene trabajo y no lo tuvo nunca pero vive en un departamento con un alquiler mensual de 7.000 pesos, y a un mes de salir de prisión se maneja en un vehículo que si bien no es de alta gama es caro; y además tiene documentación que demuestra un seguimiento y movimiento que hace al tráfico y comercialización de estupefacientes, tengo que pensar que evidentemente dos más dos es cuatro", sostuvo respecto de Maximiliano "Quemadito" Rodríguez el juez Javier Beltramone cuando investigó su homicidio.

Según sostuvo entonces el magistrado, la documentación hallada en la vivienda de Rodríguez indicaba "claramente comercializaba estupefaciente". Eso motivó al juez a comunicar a la Justicia Federal para que declarar la competencia sobre ese tema puntual y lo investigue.

La víctima y su vínculo con el narcotráfico

“Era una persona con antecedentes penales por delitos vinculados a las drogas. Y el uso y el sentido común indica que quien no tiene trabajo y no lo tuvo nunca pero vive en un departamento con un alquiler mensual de 7.000 pesos, y a un mes de salir de prisión se maneja en un vehículo que si bien no es de alta gama es caro; y además tiene documentación que demuestra un seguimiento y movimiento que hace al tráfico y comercialización de estupefacientes, tengo que pensar que evidentemente dos más dos es cuatro”, sostuvo respecto de Maximiliano “Quemadito” Rodríguez el juez Javier Beltramone cuando investigó su homicidio.
  Según sostuvo entonces el magistrado, la documentación hallada en la vivienda de Rodríguez indicaba “claramente comercializaba estupefaciente”. Eso motivó al juez a comunicar a la Justicia Federal para que declarar la competencia sobre ese tema puntual y lo investigue.
 

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