Policiales

Cuatro detenidos luego de robar un auto y cometer tres atracos en Fisherton

Los ladrones, que no superan los 20 años, asaltaron a una familia en Fisherton y se fueron en su auto. Luego de una persecución con tiroteo chocaron contra un negocio y los apresaron.

Viernes 08 de Enero de 2016

Una serie de robos que comenzaron en una entradera ocurrida a las 4.30 de la madrugada en el barrio Fisherton R., y en la cual los ladrones se llevaron un Citroën C4, terminó con dos robos más en plena calle y una persecución de varios móviles policiales por calles de barrio Belgrano en procura del auto robado.

   Finalmente, los cuatro ladrones que protagonizaron el periplo, uno de ellos menor de edad, fueron detenidos luego de que tuvieran que abandonar el vehículo que chocaron contra el frente de un negocio de la zona oeste. Los detenidos fueron identificados como Julián O., de 15 años, Luciano V., de 18, Axel E., de 18 y Jeremías S., de 19.

Sin rejas. El alocado raid comenzó en O’Higgins al 9100, en Fisherton R, cuando este grupo sorprendió a Nicolás, de 35 años, quien vive en un chalé con su esposa Mariela y tres hijos pequeños. “Entraron por una ventana que no tenía rejas. Querían dinero y el auto, pero de paso se llevaron el televisor led”, dijo la mujer.

   Luego trascendió que los ladrones al entrar a la casa se dirigieron a una de las habitaciones y amenazaron a Nicolás con una escopeta caño recortado calibre 12. “Matalo, matalo”, le decía un ladrón a otro para que Nicolás les entregara dinero, hasta que Mariela se presentó con uno de sus hijos en brazos y les dijo: “No, no lo mates que tenemos tres hijos chiquitos. Llevate lo que quieras”. Así es que los ladrones tomaron el televisor, algo de dinero, celulares y huyeron con el Citroën C4 de la familia hacia el este, con dirección a barrio Belgrano

Más robos. Según la reconstrucción que logró la Fiscalía de Flagrancia la gavilla usó ese automóvil para robarle la mochila a un joven, cerca de las 5 de la mañana, en la zona de las Cuatro Plazas.

   Según fuentes judiciales, los ladrones detuvieron el Citroën en la esquina donde la víctima esperaba el colectivo. Dos de los hampones se bajaron y le apuntaron con una pistola de caño corto y casi artesanal y la escopeta de caño recortado. Así, sin mediar palabra le arrebataron la mochila, subieron al vehículo y siguieron con su recorrida delictiva.

   Los maleantes continuaron su marcha y se detuvieron en Pérez Bulnes al 6500, en una casa en la que vive Juan Pablo F., de 37 años, junto a su familia. Allí tres de los ladrones se bajaron del vehículo portando dos escopetas de caño recortado —una de ellas de fabricación casera— y abordaron a Juan Pablo cuando sacaba su auto de la cochera.

   “¿Esta es tu casa?”, le preguntaron, y el hombre les contestó: “No, yo no vivo acá”. La víctima decidió darles una mochila que tenía en el auto que contenía dos celulares y el frente digital del estéreo del auto. “Váyanse, no tengo más” les dijo Juan Pablo y los jóvenes emprendieron la marcha para presumiblemente seguir con los robos.

   Sin embargo, para ese momento ya había ingresado al 911 la denuncia de la primera familia asaltada con la descripción del auto en el que se movían los hampones. Y a ese primer alerta se sumó la denuncia de Juan Pablo.

Búsqueda. A las 5.05 los móviles ya tenían los datos y comenzaron a buscarlo. Móviles del Comando Radioeléctrico y de la Policía de Acción Táctica (PAT) ubicaron al coche negro con sus cuatro ocupantes por Provincias Unidas y Mendoza y comenzaron una persecución en la que hubo intercambio de disparos con los delincuentes.

   Graciela, dueña de la zapatería Romy fue testigo y víctima de la persecución, cuando el automóvil perdió estabilidad y se estampó en el frente de su negocio. La mujer vive en la planta alta y vio como testigo privilegiado el arresto de los cuatro jóvenes.

   “Me desperté por las sirenas y los tiros y sobre todo cuando escuché la frenada y el impacto. Cuando me asomé vi que los que estaban adentro se habían ido y sobre la vereda había una escopeta y adentro del auto una especie de trabuco”, dijo Graciela a La Capital .

   Según se pudo reconstruir, los muchachos corrieron hacia el interior del barrio, de Provincias Unidas hacia el oeste. Minutos después dos de ellos fueron capturados en Zuviría y Bolivia y los otros en Provincias Unidas y Derqui y se secuestró del interior del auto ropas, celulares y pertenencias de las víctimas de los robos.

   Los jóvenes, que según las fuentes consultadas no fueron heridos ni en la persecución ni durante la captura, quedaron alojados en la seccional 17ª, salvo el menor, derivado al juzgado correspondiente.

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