Cuatro detenidos por el crimen de tres policías
Cuatro hombres, unos de ellos un efectivo de la policía bonaerense, fueron detenidos bajo la acusación de estar involucrados en el crimen de tres policías ocurrido en octubre del año pasado en una planta transmisora del Ministerio de Seguridad bonaerense.

Jueves 18 de Septiembre de 2008

La Plata.— Cuatro hombres, unos de ellos un efectivo de la policía bonaerense, fueron detenidos bajo la acusación de estar involucrados en el crimen de tres policías ocurrido en octubre del año pasado en una planta transmisora del Ministerio de Seguridad bonaerense, en las afueras de La Plata. La Justicia ordenó además la detención de otras siete personas que también estarían implicadas en el triple homicidio.

Las detenciones fueron dispuestas por el juez platense César Melazo bajo la sospecha de que los imputados formaban una banda delictiva que ocultaba droga y bienes robados en el lugar donde fueron asesinados los policías, según explicó una fuente de la investigación. El policía detenido se llama Marcos Adrián Ezequiel Casetti y tiene 23 años. Y era compañero de los policías asesinados Ricardo Torres Barboza, Pedro Díaz y Alejandro Vatalaro.

En tanto, dos de los hombres apresados fue identificados como Pablo Cepeda y Sergio Cecotti. Ayer a la tarde se presentó ante el fiscal Marcelo Romero Héctor Blanco, que tenía pedido de captura y quedó detenido. En tanto, Casetti ya había sido investigado en el marco de la pesquisa del triple crimen, ya que había denunciado el robo de su pistola 9 milímetros, similar a la utilizada para asesinar a los policías horas antes del suceso. El uniformado había sido desafectado de la fuerza el 21 de diciembre pasado y el 23 de abril fue pasado a disponibilidad.

El hecho. El 19 de octubre de 2007, los policías Díaz, Vatalaro, y Barboza fueron asesinados a balazos y cuchillazos cuando se hallaban de guardia en la planta transmisora del Ministerio de Seguridad. La primera hipótesis que manejaron los investigadores indicaba que la masacre se concretó para matar a Vatalaro, que habría mantenido una relación de pareja con una policía, ex novia de Leandro Colucci, un empleado estatal que estuvo detenido unos días por el hecho.

Sin embargo, el fiscal admitió luego que la teoría del crimen pasional perdió fuerza y que las dos principales líneas de investigación estaban orientadas a la comercialización de drogas o al robo de costosos equipos de comunicación que había en el lugar. Según esa teoría, los detenidos guardaban estupefacientes en la planta transmisora.