"Cuando te matan a un hijo de esta manera tu vida queda vacía"
Hoy imputarán a un suboficial de Gendarmería por el crimen de Facundo Verón, ocurrido el 7 de marzo a la mañana en la zona sur de la ciudad

Miércoles 17 de Marzo de 2021

El domingo 7 de marzo a la mañana Facundo Verón corrió como un poseído escapando de un Peugeot 208 que lo perseguía por calle Leiva, en la zona sur de la ciudad. Cuando llegó a la esquina de Sánchez de Bustamante, el adolescente de 15 años se escondió entre los autos estacionados. El vehículo que lo seguía frenó y de él bajó un hombre en calzoncillos con un arma en la mano. Apuntó y disparó. El tiro entró por la espalda y salió por el pecho del chico que quedó tendido en la ochava. Toda la escena fue registrada por una cámara de vigilancia particular que permitió que el lunes a la tarde fuera detenido por agentes de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) el gendarme Héctor Daniel R., de 35 años. En el allanamiento a la casa del uniformado y en instalaciones de la fuerza federal la policía secuestró dos armas y el Peugeot 208 del sospechoso.

El lunes Emanuel Verón, padre de Facundo, se paró frente al Centro de Justicia Penal para pedir justicia. “Mi hijo fue ejecutado poco después de las 5 de la mañana en Leiva y Sánchez de Bustamante cuando iba de la casa de su novia a la de su mamá. Le dispararon por la espalda y la bala le perforó el corazón”, relató. “Dicen que fue un ajuste sicario, pero nada que ver”, agregó minutos antes de la detención del gendarme.

Ayer, el hombre estaba en la cama de una humilde casa que alquila en la zona sudoeste. ”Estoy acá, tirado y sin fuerzas. No voy a trabajar, no como. Mataron a mi hijo de 15 años, un chico bueno que jugaba a la play, a la pelota y era un pibe normal. Quería ser como Messi y era de Newell’s, tenía las mejores ropas. Vi el video, el gendarme dijo que Facundo le quiso robar el auto, pero mi hijo no sabía manejar. Nunca tuvo problemas con nadie mi hijito. Los medios titularon que fue un ajuste con perfil sicario pero mi hijo no tenía amigos en ese palo. Cuando pasa esto te queda la vida vacía. Tenés un pibe, lo criaste, le diste todo y lo matan así. Solo me queda dolor”, dijo Emanuel mirando al piso, cubierto con una manta y arrastrando palabras muy pesadas.

“Hoy te matan por nada”

A unos kilómetros de allí, en una de las tiras del Fonavi de Grandoli y Gutiérrez, Facundo vivía con su mamá, Carolina, y sus hermanos pequeños. “Quiero que el gendarme se pudra en la cárcel. Mi hijo era un chico bueno como cualquiera, salió de casa para ir a buscar a la noviecita y no lo vi más, solo me dijeron que lo habían matado. Hace dos años que vivimos acá, en el Fonavi. Facu nació en Echesortu y fue a la escuela ahí. Era tan bueno que para acercar unos pesos, a veces vendía pañuelitos por avenida Pellegrini. Pero hoy te matan por nada. Dicen que en el video se ve cuando el gendarme levanta la vaina asesina”, acusó Carolina desde su departamento también alquilado.

El día de la muerte de Facundo el fiscal Adrián Spelta ordenó al Gabinete Criminalístico de la AIC relevar la escena. Así dieron con la cámara y el video incriminatorio. La patente del auto los llevó a una casa de Buenos Aires al 5500, a metros de donde mataron al chico. Allí se encontraron con la esposa del sospechoso, Daniela O., quien dijo que su esposo estaba trabajando.

Otro grupo de agentes fue hasta la base de Gendarmería, en San Martín al 2800, y halaron al suboficial. Le incautaron su arma reglamentaria, una Beretta 9 milímetros con el cargador intacto y un celular. El hombre dijo tener además una Glock del mismo calibre que también fue secuestrada como su Peugeot 208 gris, similar al que uso el homicida de Facundo. Con la prueba reunida el fiscal ordenó su detención y hoy le imputará el crimen.