Domingo 10 de Agosto de 2008
Buenos Aires. — Un ajuste de cuentas relacionado con su actividad laboral es la principal hipótesis de la investigación del asesinato de un comerciante que el viernes a la noche fue acribillado de ocho balazos en el barrio porteño de Palermo y junto a quien se halló un misterioso maletín.
La víctima se llamaba Gustavo Bufa, de 50 años y nacionalidad argentino. Junto a su concubina de origen oriental regenteaba un local de productos y juegos electrónicos en la calle Pringles, entre Cabrera y la avenida Córdoba.
Un investigador dijo que en la brigada de investigaciones de la comisaría 25 que trabaja en el caso junto a la División Homicidios de Policía Federal "descartaron que el móvil del crimen haya sido el del robo", ya que a Bufa no le faltaba nada.
"No fue una tentativa de robo, fueron a matarlo directamente", afirmó la fuente consultada, quien explicó que ahora la pesquisa se orienta hacia las actividades del comerciante y de su esposa.
Al respecto, señaló que tras el homicidio, llamó la atención de los policías que la mujer de la víctima intentó apoderarse de un maletín que se encontraba dentro del auto en el que mataron a su marido, pero se lo impidieron y lo secuestraron.Ahora, se investigará el contenido del mismo para tratar de hallar alguna pista de los asesinos.Mientras tanto, la mujer aún no declaró ante la fiscal de la causa, Betina Vota, ya que quedó shockeada por el asesinato de su esposo, y por lo tanto no pudo aportar ningún dato relevante para el expediente.
El crimen ocurrió el viernes a las 19.15, cuando Bufa esperaba a su mujer a bordo de su Volkswagen Bora estacionado en doble fila frente al comercio de ambos. Dos hombres a bordo de una moto que circulaba a toda velocidad por la vereda y uno de ellos se bajó y le efectuó al comerciante ocho disparos en distintas partes del cuerpo que le provocaron la muerte en el acto.Los killers escaparon sin robar ninguna de las pertenencias de la víctima. l (Télam)