Policiales

Creen que el móvil del asesinato del cantante lírico pudo ser un robo

Una billetera fue vaciada y faltaron estatuillas de colección que Alberto Habelrih tenía en una vitrina. Se ignora el aspecto o identidad del agresor que lavó con lavandina el inmueble y cerró con llave.

Viernes 20 de Abril de 2012

Alberto José Habelrih murió desangrado tras recibir un corte en el cuello de derecha a izquierda y luego de mantener una relación íntima consentida. Así fue establecido, según trascendió de fuentes tribunalicias, en la autopsia realizada al cadáver del cantante lírico asesinado el martes a la noche en su casa de Paraguay y San Luis, donde fue hallado el miércoles al mediodía por una hermana. Además, se estableció que el cuchillo lavado que apareció en la bacha de la cocina no fue el arma con la que se cometió el homicidio por el cual al cierre de esta edición aún no había sospechosos.

La posibilidad del robo como motivación del homicidio se analiza entre los investigadores como principal factor de la agresión. En un primer momento eso pareció desdibujado porque en la casa apareció un fajo enrollado con 2.210 euros en billetes dentro del cajón abierto de un mueble. Sin embargo ahora es presume que el atacante pudo no haberlo visto.

La intención de robo, no obstante, parece insinuarse en otros elementos. En el suelo del comedor de la casa se encontró una billetera vacía tirada. Todo el inmueble estaba en desorden con cajones abiertos de distintos muebles. Además Habelrih era coleccionista de estatuillas de Swarovski, un tipo de cristal utilizado en diseños de joyería, decoración hogareña y alta costura.

Según testimonio de su hermana, en la casa había un vitrina colmada de esas piezas que estaba vacía al descubrirse el hecho. Tampoco se encontró en el lugar el teléfono celular del cantante lírico.

El sangriento crimen de Habelrih, un reconocido artista y también comerciante de calle San Luis, causó estupor tanto en el vecindario como en el ambiente donde desarrollaba su vida. El hombre de 48 años fue hallado en el dormitorio de su casa de Paraguay 987 unas 15 horas después de haber sido asesinado. Estaba desnudo, maniatado con precintos plásticos, sobre la cama.

El hecho de que la puerta de ingreso a la vivienda no haya sido violentada es un indicio de que la víctima posiblemente haya conocido a su asesino. A propósito en la investigación, según fuentes tribunalicias, no había indicios claros sobre la identidad o aspecto del agresor. Ayer la sección Homicidios de la Unidad Regional II, a cargo del sumario, tomó declaración a distintas personas cercanas a Habelrih: familiares, vecinos y amigos.

Heridas. Fuentes judiciales indicaron ayer que la autopsia de Habelrih determinó que el cuerpo presentaba un corte en el cuello realizado de izquierda a derecha. Asimismo, la víctima presentaba una herida cortante en el hombro derecho y otras similares en las manos.

De la autopsia también se desprende que el arma homicida no fue el cuchillo que los investigadores hallaron lavado en la bacha de la cocina.

Asimismo, el estudio preliminar del médico policial indicaba los indicios de un contacto sexual previo, sin señales de violencia, lo que sugiere fue consentido.

Del cuerpo se levantaron fluidos y se realizó un escobillado de piel de manera de recabar todo indicio que además de establecer la mecánica de la agresión permita, ante la eventualidad de que se produzcan detenciones, cotejar ese material genético con el de la persona sospechada.

 

Lavandina. Por otra parte, fuentes tribunalicias también deslizaron que el agresor limpió la escena del crimen con lavandina, al parecer con la intención de borrar huellas. No obstante los peritos de Rastros de la División Criminalística encontraron manchas de sangre que a simple vista se veían en el piso del baño y en la cocina.

También se roció el lugar con luminol, una sustancia líquida que revela la existencia de sangre en cualquier superficie, más allá de que pueda haber sido limpiada.

Preocupación. La noche del martes la madre de Habelrih se preocupó porque su hijo no atendía los llamados al celular. A la mañana siguiente no fue a trabajar al comercio textil familiar. Su hermana acudió a buscarlo y se topó con la novedad trágica.

El caso está a cargo del fiscal de Instrucción Alejandro Negroni y la fiscal Graciela Argüelles.

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