Viernes 11 de Diciembre de 2009
Buenos Aires.— La brutal agresión de parte de delincuentes contra un chofer de la línea de colectivos 60, al que le amputaron un dedo durante un asalto, provocó la interrupción del servicio nocturno entre dos importantes localidades del norte del conurbano, a la vez que una acalorada manifestación de colectiveros en reclamo de protección ante los delitos.
Valerio Verón, que conducía el interno 190 de la línea 60, fue asaltado por tres delincuentes que le amputaron el índice de la mano derecha. Por la mañana, a raíz del ataque, los compañeros de trabajo de Verón realizaron un paro durante varias horas, cortaron la autopista Panamericana y decidieron suspender el servicio de 22 a 5, en el trayecto que va desde Ingeniero Maschwitz hasta Escobar.
Además, los choferes de la 60 y de las líneas locales 430, 503 y 228, pertenecientes a la misma empresa Monsa, marcharon hasta la municipalidad de Escobar para reclamar seguridad, donde coparon el hall de entrada y entregaron un petitorio con puntos vinculados al reclamo de mayor seguridad.
En tanto, otros colectiveros de la línea 60 expresaron su repudio por el ataque sufrido por Verón y protestaron frente al Congreso de la Nación, marchando por Rivadavia y Callao hasta el bajo porteño.
El incidente ocurrió la madrugada de ayer cuando Verón llegaba a la terminal de la empresa y a metros de arribar advirtió que había tres pasajeros que dormían en sus asientos, por lo que encendió las luces y les gritó que habían llegado al final del recorrido.
Acto loco. Como ninguno respondió, el chofer detuvo la marcha y se aproximó, momento en que los hombres se levantaron y uno de ellos extrajo un arma y lo amenazó, según contó otro compañero de Verón, identificado como Leandro. "Se hacían los dormidos, pero uno sacó un revólver y le dicen: «Apagá las luces y vamos». Lo llevan a un lugar oscuro, le empiezan a pedir las llaves de la máquina (expendedora de boletos), que ninguno de los conductores de la línea tenemos encima", dijo Leandro, quien explicó que algunas unidades tienen la caja recaudadora de monedas arriba y otros abajo.
"Ellos abrieron bolsos, sacaron cortafierros, una maza y un hachita de mano, al ver que la máquina no estaba arriba de la unidad se pusieron locos y le empezaron a pegar, maltratarlo, a robar el celular, la billetera", contó Leandro.
Según el compañero de Verón, en un momento, uno de los delincuentes lo increpó: "O me das la llave o te corto la mano", tras lo cual "uno le agarró la mano, se la estiró y otro vino con un hacha y pasó lo que pasó...le cortaron un dedo", el índice de la mano derecha.
Tras el ataque, los agresores escaparon con pertenencias de Verón, quien fue auxiliado por compañeros en la terminal y trasladado al hospital de Escobar, desde donde luego fue llevado a un centro asistencial privado de Vicente López.
Verón no pudo declarar ayer ante la fiscal de Escobar a cargo del caso, Paula Gaggiotti, ya que se encontraba "en estado de shock y no pudo decir nada más que lo que inicialmente contó a los compañeros que lo auxiliaron en los primeros momentos".
Tras el ataque, los choferes de la línea 60 se declararon en paro, realizaron un corte sobre la autopista Panamericana a la altura del kilómetro 44, en la mano que va a Zárate, y circularon luego a escasa velocidad, provocando un congestionamiento en el tránsito.
En otra línea
Ayer hubo más agitación cuando un chofer de la línea 47 de Capital fue asaltado en el complejo habitacional Lugano I y II por una pareja que le robó dinero, un celular y le produjo un corte en una mano. En este caso no hubo intento de amputar un dedo. "El chofer resistió y el ladrón usó una trincheta como arma para atacar", dijo un policía