Policiales

Confirman una condena a 15 años por un homicidio

La Cámara Penal ratificó la pena formulada en un juicio oral contra Cristian César "Crispi" Albornoz por el crimen de Sergio "Checho" Alcaraz.

Sábado 21 de Septiembre de 2019

La Cámara Penal confirmó la condena a 15 años para Cristian César Albornoz, fue hallado culpable al término del juicio oral en abril por el crimen de Sergio Maximiliano “Checho” Alcaraz ocurrido en febrero de 2014 en Tablada. El fallo había sido apelado por la defensa que alegó que se había tratado de un homicidio en defensa propia. Pero los camaristas Carlos Carbone, Carolina Hernández y Gabriela Sansó consideraron que la evidencia daba crédito a la teoría del entonces fiscal Florentino Malaponte y respaldaron el fallo del tribunal oral.

   Checho Alcaraz integraba con sus hermanos la “Banda del Tanque”, una gavilla que diez años atrás mantenía una disputa con la “Banda del Puente” que, liderada por los hermanos Benavente, operaba desde el Bajo Ayolas. La pelea llegó a generar media docena de crímenes entre 2009 y 2012, cuando tuvo su pico.

   El asesinato de Checho llegó a leerse en el marco de esas disputas, pero terminó resultando producto de un encono personal con “Crispi” Albornoz quien el 23 de febrero de 2014 lo mató de ocho puñaladas. Eran las 4.20 cuando Checho pasó con su novia a bordo de una moto por un quiosco de Seguí y Colón, y el agresor lo increpó para pelear. Crispi le hizo ademanes al Checho para que bajara de la moto y le gritó: “A ver, ¿qué me dijiste ayer antes de ir a la cancha?”. Alcaraz bajó del vehículo y se desató una discusión durante la cual un tal “Negro Víctor” le alcanzó a Albornoz una cuchilla de hoja ancha.

   En medio de la agresión Alcaraz intentó escapar corriendo hacia Seguí y Crispi lo siguió. Checho cayó con ocho heridas de arma blanca en espalda, tórax, hombro, mano y mentón. Fue llevado en auto al Hospital Roque Sáenz Peña donde murió poco después. Crispi estuvo prófugo tres años hasta que cayó el 27 de julio de 2017 en zona oeste.

   El pasado 24 de abril Albornoz fue condenado a 15 años por homicidio simple al término de un juicio oral por un tribunal que integraron los jueces Román Lanzón, Facundo Becerra y María Trinidad Chiabrera. El fiscal había pedido 17 años.

Apelación

El fallo fue apelado por el defensor Leopoldo Monteil, quien expresó en una audiencia de cámara que hubo una disputa entre personas que culminó en las heridas mortales a la víctima pero alegó un error en la interpretación de las pruebas contra Crispi y no se respetó el beneficio de la duda para él.

   El defensor criticó que se haya dado entidad a unos testigos y no a otros, sin ningún fundamento. También cuestionó que se hayan tomado como falsos los dichos de su defendido sobre el arma usada. En ese marco pidió la absolución de Crispi por entender que actuó en legítima defensa o, en su defecto, que se modificara la sentencia por “exceso en la legítima defensa”.

   Malaponte ratificó lo que expuso en el juicio. Si bien admitió que en un momento le arrojaron una botella a Albornoz eso no tuvo que ver con la agresión como para que se interpretara que Crispi debió defenderse. Y sostuvo que la cantidad de puñaladas demostraron la intención homicida.

Injustificable

En su análisis Carbone sostuvo que no estaba en discusión que Crispi mató a Checho y sólo había que evaluar si fue en legítima defensa. Afirmó que si bien Albornoz habría sufrido una herida por un botellazo que le habría arrojado la novia de Alcaraz eso no sólo fue probado sino que de haber sido así “tampoco justifica tremendo desenlace”. Para Carbone, al no estar acreditada la ofensa de la víctima la defensa ejercida por Crispi “se convierte en un ataque imposible de justificar”.

   El camarista también refirió las imágenes captadas por cámaras que mostraron a Alcaraz intentando huir del agresor mientras éste lo seguía. Y también rechazó los cuestionamientos en cuanto a la pena de 15 años impuesta. Al respecto dijo que si bien el acusado fundamentó el tiempo que estuvo prófugo en el miedo a las represalias también recordó que fue detenido “de modo casual y en las inmediaciones de la escena del hecho lo que revela que el temor no era tal”.

   A su turno las juezas Sansó y Hernández adhirieron al voto de Carbone y así ratificaron la condena a 15 de prisión contra Crispi.

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