Martes 13 de Octubre de 2009
El comisario general Juan Carlos Paggi, titular de la Policía Bonaerense, confirmó esta mañana la detención de un sospechoso vinculado a las investigaciones por el asesinato del joven de Tigre, Santiago Urbani, y la separación del servicio de dos policías que a la ahora de cometido el hecho tenían a su cargo el patrullaje de la zona.
El intendente de Tigre, Sergio Massa, denunció ayer que estaba comprobado por satélite que el móvil policial asignado a la cuadrícula donde se encuentra la casa de la familia de la víctima, “estaba parado” a la hora del asesinato del joven Urbani, con sus ocupantes “durmiendo”.
El comisario Paggi confirmó esta mañana por Radio Continental la separación de dos policías, e indicó que “fueron desafectados del servicio momentáneamente y se les retiró el arma reglamentaria, mientras se les instruyen los sumarios administrativo interno” para deslindar responsabilidades.
El jefe policial aclaró que la Dirección de Asuntos Internos investiga el accionar de la comisaría de Garín, en el partido de Escobar, que -según lo informado ayer- no le habría tomado a un vecino una denuncia de robo de su auto que fue usado por los ladrones para llegar hasta la casa del joven Urbani.
Paggi también destacó el accionar de los investigadores que en menos de 24 horas identificaron a los ladrones y ponderó la importancia de las cámaras de seguridad instaladas en distintas calles de la municipalidad de Tigre por la comuna, como también las de un Shopping próximo a la casa de la víctima que permitieron ver el desplazamiento de los ladrones.
El comisario general en declaraciones periodísticas de ayer sostuvo que “los dos oficiales separados de la fuerza tendrán que dar explicaciones de cuál era la función que estaban cumpliendo, vamos a ser extremadamente duros, ya que ante el llamado al 911 el móvil que acudió en primera instancia fue uno de una cuadrícula lindera”.
El asesinato de Santiago Urbani, estudiante universitario de 18 años, ocurrió el sábado a las 4, cuando volvía de una cena con amigos a su casa de Liniers 1988, en Tigre, en su auto.
Cuatro asaltantes lo interceptaron cuando ingresaba a su casa y lo obligaron a llevarlos al interior de la vivienda donde dormían su madre y su hermana, de 19 años.
Los ladrones, después de robar varias pertenencias de la casa, mataron a Santiago de dos balazos y huyeron llevándose su auto.
El Ministro de Seguridad bonaerense, Carlos Stornelli, por su parte se comprometió a imponerles a los policías que no acudieron al llamado del 911 “las sanciones que correspondan”.
Tras la dura denuncia de Massa, se conoció que el Gobierno de Daniel Scioli dispuso la desafectación -una virtual suspensión- de los policías implicados y se les abrió una investigación para determinar qué responsabilidad tuvieron en el hecho.
Por otra parte se supo que en el Ministerio de Seguridad también se abrió un sumario para investigar a los policías de la comisaría de la localidad de Garín, partido de Escobar, porque no habrían tomado la denuncia del robo de un auto Renault 18 con el que los delincuentes llegaron hasta la casa de Santiago.
“En toda esta investigación vamos a ir a fondo y aplicar todo el rigor necesario”, sostuvo Paggi.
Sobre la investigación policial, el jefe de la Departamental Conurbano Norte, comisario Jorge Nasrala, confirmó que hay tres personas identificadas de entre 25 y 30 años que tienen antecedentes penales, dos de las cuales continuaban esta mañana prófugas.
El propio Massa identificó a dos de los prófugos como hermanos que se apellidarían Ruiz Díaz y tendrían causas por robo: uno en un corralón en Ingeniero Maschwitz y otro en el country “La Arena”, de Pilar.
La causa judicial la tramita el juez de Garantías de San Isidro Rafael Sal Lari.
En tanto, esta noche vecinos de Tigre se reunieron con autoridades del municipio y con el comisario Nasrala.
La madre de Santiago aseguró que vivió una “pesadilla” el tiempo que los delincuentes estuvieron en su casa y reiteró que su hijo se murió en sus brazos.
“Me queda mi única hija y me quiero ir del país”, dijo Julia, quien recordó que su esposo había muerto después de un episodio delictivo. El hombre habría fallecido de un infarto tras sufrir un asalto.
La mujer -que dijo que es agente del Estado bonaerense- describió que dos de los delincuentes que la mantuvieron en la parte de atrás de la casa “eran violentos” y que les dio entre dos y tres mil pesos y una bolsa con joyas de oro. También señaló que los delincuentes que mataron a su hijo estuvieron más tiempo en la habitación de la víctima.(DyN)