Confirman la condena por el crimen de un camionero
La Cámara Penal confirmó la pena a 22 años de prisión impuesta a un joven de 27 años por el homicidio del camionero villense Aroldo Guglielmetti, quien fue apuñalado durante un robo en Washington y Pavlov en mayo de 2007. El caso cobró resonancia porque el chofer se había desviado desde Circunvalación hacia el barrio Parque Casas debido a que el tránsito estaba cortado por una protesta de inundados.

Sábado 26 de Septiembre de 2009

La Cámara Penal confirmó la pena a 22 años de prisión impuesta a un joven de 27 años por el homicidio del camionero villense Aroldo Guglielmetti, quien fue apuñalado durante un robo en Washington y Pavlov en mayo de 2007. El caso cobró resonancia porque el chofer se había desviado desde Circunvalación hacia el barrio Parque Casas debido a que el tránsito estaba cortado por una protesta de inundados. Sin embargo, ningún tramo de la investigación judicial conectó los dos sucesos ni le asignó responsabilidad a los manifestantes en un violento asalto que no pudieron prever ni evitar.

El muchacho condenado por el crimen del camionero es Cristian Barquero, a quien le dicen Lento. En mayo pasado el juez de Sentencia 6, Julio García, le impuso una alta pena: 22 años de prisión por el delito de homicidio en ocasión de robo. Ahora tres jueces de la Sala I de la Cámara Penal que revisaron la medida mantuvieron el monto de la pena, por lo que la resolución judicial quedó firme.

A favor y en contra.La condena del joven había sido apelada por un defensor oficial, quien planteó que era "demasiado severa la pena" teniendo en cuenta que el mínimo del delito por el que fue condenado es de 10 años de prisión. También remarcó que debe tenerse en cuenta la historia del muchacho, signada por la falta de educación, una precaria situación económica y su ocupación de vendedor ambulante, "circunstancias que no le han posibilitado tener una vida digna".Recordó además que el fin de la pena es la "resocialización" del condenado para evitar su reincidencia y no el "mero castigo". Pidió, en suma, que le reduzcan la condena a 10 años de cárcel.

La fiscalía, en tanto, señaló que no se trató de "un suceso aislado" en la vida del joven imputado, sino que "registra tres condenas previas por delitos contra la propiedad y las personas", por lo que a su entender hasta ahora la pena "no cumplió respecto del justiciable su finalidad socializadora".

Tras escuchar a las partes, los camaristas Ernesto Pangia, Elena Ramón y Otto Crippa García consideraron que las características del suceso "no ameritan que Barquero sea condenado al mínimo legal". Para los jueces, el imputado "reveló una conducta de absoluto desprecio por la vida ajena en aras de conseguir fácilmente lo que deseaba". También remarcaron que "sin miramiento alguno" le infirió a la víctima "distintas puñaladas en el cuello y en el pecho".

Los camaristas señalaron que la pena no es una retribución del mal causado: Pero plantearon que en este caso, "aún atendiendo a la juventud del condenado, su precaria educación y sus carencias, el proceder del imputado es indicativo de una personalidad que proyecta su violencia por los modos en que ejecuta los delitos".

La emboscada.El 17 de mayo de 2007 a la noche en Circunvalación y Baigorria había un piquete de inundados de barrio Nuevo Alberdi que reclamaban ayuda. Eso forzó a Aroldo Guglielmetti, quien volvía desde Córdoba a Villa Constitución, a adentrarse en Parque Casas. En una oscura calle del vecindario lo sorprendieron cuando avanzaba en su Mercedes Benz 1114 cargado de leña.

Dos muchachos lo abordaron en Washington y Pavlov. El mayor de ellos se acercó al camión, lo hizo detener, subió al estribo y amenazó al conductor con un cuchillo. Guglielmetti, de 71 años, entregó unos papeles y unas monedas. Recibió tres puñaladas en el pecho y falleció sentado frente al volante.

El primer dato que condujo a la policía hacia Barquero fue un llamado anónimo. Un vecino lo mencionó junto "a un tal Milton" como los autores del hecho. El propio Milton admitió luego haber acompañado a Lento en el hecho. Según dijo, sintió una fuerte presión de su parte: "Me decía que lo acompañara, que no sea puto. Fui con él no sé si por miedo o qué, siempre anda con faca".

En la secuencia del robo, este chico también subió al escalón de la cabina. Contó que Barquero se arrimó al chofer y le gritó por la plata. El tomó las cosas que Barquero le pasó y, asustado, corrió para el lado de Sorrento. Instantes después lo alcanzó su compañero y él advirtió que "tenía las manos con sangre y un cuchillo en la mano todo manchado de sangre". Guglielmetti murió con la arteria aorta perforada.

El Lento Barquero fue detenido a días del hecho. Antes le envió una carta manuscrita a Milton que también fue prueba en el expediente: "Loco dame una mano con el abogado, loquito, no te das cuenta que voy a quedar con una banda de años (...) Qué onda con vos, no tenés código de choro. Algún día voy a tocar la calle de vuelta y te juro por mis dos hijos que algo va a pasar". La pericia caligráfica estableció que el trazo se correspondía con la letra de Barquero, quien por el contenido intimidante del escrito también fue condenado por el delito de amenazas.