Viernes 06 de Noviembre de 2015
La Sala II de la Cámara Federal de Casación Penal confirmó las condenas a los acusados por el operativo "Manzanas blancas", el intento de contrabando a Europa de tres toneladas y media de cocaína disimuladas en un cargamento de frutas que habían sido embaladas en el Alto Valle del río Negro en 2010.
El fallo de los jueces Pedro David, Alejandro Slokar y Liliana Catucci alcanzó a Valentín Temes Coto, de 52 años; Nelson Fermín Hinricksen, de 47; y Claudio Hernán Maidana, de 35 años, a quienes en 2013 el Tribunal Oral en lo Penal Económico 3 les dictó penas de 20, 15 y 13 años respectivamente por "contrabando agravado por tratarse de estupefacientes, destinados a su comercialización en el exterior y por la participación de tres personas en calidad de coautores".
El fallo de primera instancia había sido apelado por las defensas pero la Cámara rechazó los recursos. Para Slokar, en el juicio quedó "acreditado que de un lado a otro del océano, mediante logística, tecnología, transacciones financieras, servicios jurídicos, etc., se procuraron burlar los controles aduaneros estatales para distribuir y comercializar por el viejo continente un volumen enorme de clorhidrato de cocaína". De acuerdo a la Justicia, esta droga tenía una pureza del 70 por ciento y su valor económico rondó los 114 millones de euros.
Organización delictiva. "No puede soslayarse que se trata de una estructura organizativa delincuencial que se desarrolla al amparo de la llamada «globalización criminal», anomalía planetaria que potencia la mundialización de tráficos ilícitos (de drogas, personas, armas, órganos, especies protegidas, residuos tóxicos), sin límites ni fronteras y con consecuencias lucrativas millonarias", señaló Slokar.
Y agregó: "Una red global de contrabando que, con sus ingresos millonarios y efectos poderosos, provoca un enorme impacto en las relaciones internacionales, las estrategias de desarrollo, el desenvolvimiento de las instituciones democráticas y el bienestar y la pacífica convivencia de los ciudadanos".
Además de las penas, la Cámara dejó firme el decomiso del galpón de la localidad rionegrina de Allen donde se acondicionaba la droga.
La causa se inició en junio de 2010 cuando la Dirección General de Aduanas descubrió en el puerto de Buenos Aires un embarque de 1.647 kilos de cocaína disimulados en cajones de manzanas de exportación. Luego, otro embarque que había partido días antes a España fue descubierto el 21 de junio sobre un barco y en la costa de Brasil con 1.722 kilos de esa droga.
La ruta. Los investigadores establecieron que las cajas de manzanas estaban rotuladas con la marca BRISA, propiedad de la empresa Cobeccar SA. (cuyo dueño era Temes Coto, primo del supermecadista Alfredo Coto) y eran exportadas a través de la firma Frutol SRL, representada por Hinricksen y Maidana.
El destino de la droga eran las ciudades españolas de Vigo y Barcelona, donde empresas vinculadas al primo de Temes Coto, identificado como David Temes Arnosi, se ocupaba de recibir el cargamento.