Policiales

Confirman condena por el abuso sexual de un menor

Las penas recayeron en los abuelos y el tío del chico que sufrió los vejámenes entre los 5 y los 9 años. Fue tras un largo juicio oral y público.

Miércoles 13 de Febrero de 2019

La Cámara de Apelaciones de Santa Fe confirmó el fallo que condenó a Nidia Morandini, Víctor Hugo Baraldo y su hijo Juan Pablo por el abuso sexual del que fue víctima el nieto de la pareja cuando tenía entre 5 y 9 años en la ciudad de Esperanza, donde residía la familia.

La resolución se dio a conocer ayer y lleva la firma de los jueces Roberto Reyes, Fabio Mudry y Alejandro Tizón, los cuales confirmaron, por unanimidad, las penas impuestas por el tribunal de 1ª instancia que tras un accidentado juicio oral condenó a Morandini a 20 años de prisión; a su esposo Víctor Hugo Barlado a 18 años; y al hijo de ambos, Juan Pablo, a 15 años de cárcel.

Fuentes tribunalicias indicaron que la resolución desestimó las apelaciones de la defensa, a cargo de Eduardo Jauchen, que buscó la absolución de sus clientes; y de los fiscales Omar De Pedro y Daniel Fillipi; y los querellantes, Martín Risso Patrón y Carolina Walker.

El caso

La denuncia la radicó en agosto de 2014 la madre de la criatura, quien a su vez es hija y hermana de los ahora condenados. Una foto almacenada en el teléfono celular del niño en la que se podía ver los genitales de una persona mayor y el contexto del mobiliario que permitió identificar la casa de sus padres, llevó a la denunciante y a su actual pareja a indagar en una historia que cuatro años después derivó en el juicio oral que ahora finaliza con la confirmación de duras condenas.

En casi dos meses de juicio oral, 25 testigos aportaron sus testimonios; hubo momentos de extrema tensión en los que la fiscalía, la querella y la defensa intercambiaron graves acusaciones y pidieron sanciones entre sí, al cuestionar el accionar de sus oponentes, todo lo que fue desestimado ahora por la Cámara.

En octubre del año pasado, los abuelos y el tío del nene fueron condenados en primera instancia por los delitos de abuso sexual con acceso carnal y consideraron como agravantes que se trataba de personas que convivían con él y que estaban encargadas de protegerlo y educarlo. Además, el tío era policía y se desempeñaba en Esperanza.

Se hizo justicia

El fiscal Omar De Pedro dijo ayer que el "fallo nos deja la sensación de que por fin se pudo escuchar al menor. Yo no puedo mencionar su nombre por cuestiones legales, pero créanme que tiene un nombre, un apellido, una vida... y venía sufriendo muchísimo por todo esto porque, de alguna forma, con lo que venía diciendo la otra parte, parecía que había mentido o que era un tonto, que lo habían inducido y para nada fue así. Quedó demostrado claramente (que siempre dijo la verdad)".

Para el funcionario del MPA también quedaron demostradas en el juicio "las presiones a sus maestras para que no vengan a declarar, a una psicóloga que lo entrevistaba para que no lo vea más, a todo este grupo (querella, fiscalía y familia) que también sufrió presiones. (...) Es una investigación que tuvo este cariz por cuatro años y se cayó un juicio por este tipo de cuestiones, claramente vinculadas al grupo íntimo de los imputados. Ya lo hemos dicho sin tapujos en el juicio. Y lo puedo decir ahora, porque ha quedado demostrado".

"El niño declaró ante cuatro psicólogos, dos en cámara Gesell, y dos entrevistas. Estos profesionales no se conocen entre sí. Es uno de los casos más claros que he tenido en los cientos que investigamos. Costó. Fue muy cuestionado, porque recuerden que éste es un caso que, por ejemplo, sufrió una demora de seis meses porque a dos abogados le dolía la cintura y presentaron certificados de distintos médicos el día previo a la audiencia preliminar", expresó el fiscal.

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