Confesó uno de los tres jóvenes presos por matar a una maestra bonaerense
El pibe de 19 años detenido por el crimen de la maestra Sandra Almirón, asesinada de un balazo la noche del miércoles cuando llegaba a su casa de Derqui y fue interceptada por jóvenes que le robaron el auto, confesó su participación en el hecho aunque aclaró que quienes mataron a la docente fueron sus cómplices, un chico de 16 años hijo de un policía y otro de 15 que fue alumno de la víctima. Además, sostuvo que su intención sólo era entrar a robar a la casa.

Sábado 28 de Noviembre de 2009

Buenos Aires.— El pibe de 19 años detenido por el crimen de la maestra Sandra Almirón, asesinada de un balazo la noche del miércoles cuando llegaba a su casa de Derqui y fue interceptada por jóvenes que le robaron el auto, confesó su participación en el hecho aunque aclaró que quienes mataron a la docente fueron sus cómplices, un chico de 16 años hijo de un policía y otro de 15 que fue alumno de la víctima. Además, sostuvo que su intención sólo era entrar a robar a la casa.
  Fuentes judiciales aseguraron que la confesión de Sebastian Soto se concretó ante el fiscal de Pilar Gonzalo Acosta, quien ahora girará todo el expediente al fuero de Responsabilidad Penal Juvenil de San Isidro.
  En su indagatoria, el acusado relató que el miércoles había ido con sus dos amigos “a jugar un picadito de fútbol” y que de repente vieron llegar a la mujer con su auto y descender para abrir el portón del garaje. Según el relato, en ese momento decidieron ir a robar a la casa, por lo que él se quedó en la esquina y los dos chicos la abordaron, cada uno portando un arma.
  Siempre según esa versión, la maestra “se resistió, gritó” y él vio desde la esquina un forcejeo y que le dispararon, pero dijo que no podía señalar cuál de sus cómplices lo hizo.
  La causa quedará ahora en manos de la fiscal del fuero Penal Juvenil Alejandra Toymil, que debe indagar al chico de 16 años y decidir si adopta alguna medida de seguridad sobre el de 15, que es inimputable, como por ejemplo internarlo en un instituto de menores.
  Por otra parte, los investigadores intentan determinar si uno de los tres detenidos por el caso es un ex alumno de la víctima, algo que tanto el viudo como las compañeras de Sandra en el colegio Santa Ana aseguraron tras chequear en el archivo de la institución.

Lo reconoció. “Entendemos que la saña, seguramente, fue porque mi hermana a uno lo reconoció”, dijo el hermano de la docente, Claudio Almirón, durante el multitudinario velatorio. Poco después los restos de Sandra fueron inhumados tras una misa en la parroquia San Antonio de Padua, la misma en la que se habái casado.
  El jefe de la policía bonaerense, Juan Carlos Paggi, dijo que “el caso está esclarecido ya que las pruebas conducen a eso” y agregó que “no hay dudas de que entre los detenidos está el responsable del suceso”.
  En tanto, el ministro de Seguridad bonaerense, Carlos Stornelli, coincidió con Paggi pero aclaró que “hay necesidad de investigar la posibilidad de que, además de autores materiales, pueda haber instigadores”.
  Sandra Almirón tenía 36 años y fue asesinada el miércoles de un disparo por la espalda efectuado con un revólver calibre 38 que aún no fue encontrado. Ocurrió cuando llegaba a su casa a bordo de su Chevrolet Corsa. Tras el ataque, los agresores escaparon con su auto, el que luego abandonaron en José C. Paz.

Chateando

El pibe de 16 años detenido por el crimen de la maestra Sandra Almirón es hijo de un policía bonaerense que colaboró en su captura brindando datos sobre los lugares que frecuentaba y el nombre de sus amistades. Un efectivo de la fuerza se hizo pasar por uno de esos amigos y empezó a chatear con él hasta saber en que cíber estaba. Allí fue arrestado.