Confesó uno de los detenidos por el crimen del florista de Susana Giménez
Uno de los dos hombres detenidos por el asesinato de Gustavo Lanzavecchia confesó haber arrojado al decorador de Susana Giménez a su piscina, pero alegó que ignoraba la posibilidad de que muriera ahogado porque “yo no sabía que la pileta era honda, él dijo que la había hecho para los sobrinos”.

Lunes 02 de Marzo de 2009

Uno de los dos hombres detenidos por el asesinato de Gustavo Lanzavecchia confesó haber arrojado al decorador de Susana Giménez a su piscina, pero alegó que ignoraba la posibilidad de que muriera ahogado porque “yo no sabía que la pileta era honda, él dijo que la había hecho para los sobrinos”.

Así lo reveló hoy una fuente judicial que ayer presenció la declaración indagatoria del hombre, de 27 años y vigilante privado, quien confió que había concurrido con dos amigos al lugar a pedido de Lanzavecchia para brindar a éste “un servicio” en lo que denominó como “una fiesta”.

También atribuyó al cómplice que permanece prófugo la autoría de las cuchilladas recibidas por el polícia Alejandro Alvarez Auer, de quien dijo que “era amigo íntimo” de Lanzavechia, siempre según las fuentes.

Uno de los dos detenidos por el crimen de Gustavo Lanzavecchia, el decorador de Susana Giménez que murió el viernes pasado, confesó su participación en el crimen y sostuvo que el móvil fue el robo.

Por el caso, en el que Gustavo Lanzavecchia murió ahogado el viernes pasado al ser arrojado atado de pies y manos a una pileta en un asalto en su casa de Lomas del Mirador, todavía hay un prófugo.

Fuentes de la Fiscalía General de La Matanza informaron que durante las indagatorias tomadas ayer por la fiscal del caso, Analía Córdoba, uno de los apresados contó su participación en el hecho -en el que también fue herido a puñaladas un policía-, y que el móvil del crimen fue un robo. (Télam)