Martes 03 de Marzo de 2009
Buenos Aires.— Uno de los dos hombres detenidos por el asesinato de Gustavo Lanzavecchia, el decorador y amigo personal de Susana Giménez que el viernes pasado apareció ahogado en la piscina de su casa, confesó que fue él quien arrojó a la víctima al agua pero alegó que ignoraba la posibilidad de que muriera porque "no sabía que la pileta era honda", ya que la víctima le dijo que "la había hecho para los sobrinos". En cuanto al motivo del asesinato hay dos versiones: una indica que el decorador no le quiso pagar a los homicidas su participación en un evento privado y la otra que habrían cometido el crimen para ocultar un robo.
Así lo revelaron fuentes judiciales que presenciaron la declaración indagatoria del detenido, identifcado como Roberto Leiva, de 27 años, quien confió que había concurrido a la casa de Lanzavecchia por motivos privados y a pedido del asistente de la conductora televisiva.
Leiva contó que ya había concurrido a varias reuniones en la casa de Lanzavecchia, pero precisó que el viernes el decorador le había pedido que llevara a "dos amigos" y en todo momento de su declaración exculpó por lo sucedido al segundo detenido, un adolescente de 18 años que se negó a declarar.
En cambio, atribuyó al cómplice que permanece prófugo, un joven de 21 años, la autoría de las cuchilladas recibidas por el policía bonaerense Alejandro Alvarez Auer, de 35 años, de quien dijo que habría sido amigo personal de Lanzavecchia.
Falta de pago. Leiva aseguró que la idea del robo se materializó luego de que él discutiera con Lanzavecchia porque éste "no quiso pagar" el dinero que le había ofrecido al trío para participar del evento privado.
En ese sentido, el abogado de la familia Lanzavecchia, Miguel Agel Pierri, aseguró que "el crimen se desencadenó por una promesa de dinero que los asesinos no hallaron en la casa".
A su turno, la fiscal Analía Córdoba aseguró que, de acuerdo a su investigación, los autores del hecho asesinaron a Lanzavecchia e intentaron hacer lo mismo con el policía Alvarez Auer "para ocultar todos los rastros y procurar así la impunidad" de un presunto robo.
Leiva y su cómplice fueron apresados en sus viviendas el fin de semana. En los opertativos se secuestraron "elementos relacionados con el hecho", entre los que se encuentran "armas, electrodomésticos y ropa".
Lanzavecchia fue asesinado el viernes último en su vivienda de Lomas del Mirador. Su cuerpo apareció flotando en la piscina de la casa, maniatado con precintos plásticos y un cinturón sujetandole los tobillos.