Sábado 05 de Noviembre de 2011
Buenos Aires.- Las mismas personas que hace nueve años lloraron la muerte de María Marta García Belsunce, ayer presenciaron un virtual nuevo velatorio al ver a sus familiares condenados y presos por haber encubierto el crimen. El Tribunal Oral en lo Criminal 1 de San Isidro condenó a Guillermo Bártoli, de 49 años y cuñado de la víctima, a 5 años de prisión; a Horacio García Belsunce (h), de 62 años y hermano de María Marta, a 4 años de cárcel; al hermanastro John Hurtig, de 46 años, a 3 años y medios de encierro; al médico Juan Ramón Gauvry Gordon, de 43 años, a 3 años, y con idéntica pena a Sergio Binello, vecino del country donde ocurrió el homicidio. A todos los hallaron autores de "encubrimiento agravado".
Fue la misma sala de la cual hace cuatro años se llevaron preso por primera vez a Carlos Carrascosa, el viudo de María Marta que purga cadena perpetua como autor material del crimen, la que ayer vio llevarse esposados a sus familiares al entender que encubrieron el homicidio de la socióloga, quien recibió seis balazos en la cabeza el 27 de octubre de 2002 en su casa de un country de Pilar.
Nervios, lágrimas, sollozos y resignación fue la postal que se vivió al finalizar la audiencia con una sentencia que parecía anunciada: condena para todos por unanimidad. Y por mayoría, cárcel inmediata.
Los hijos de Guillermo Bártoli se abrazaron a su padre mientras Irene Hurtig, la media hermana de María Marta a la que la Fiscalía no pudo acusar, se convirtió en vocera de la familia. "Lo único que logran es que los verdaderos asesinos sigan sueltos, ha funcionado nuevamente el corporativismo judicial", dijo.
Visiblemente dolorida, la mujer sostuvo que "la decisión judicial es un horror, es injusta. En este juicio nada se probó", y se mostró sorprendida por "los años de condena y la decisión de detener porque no es necesario. Todas estas personas han estado a derecho siempre".
No hubo tiempo para largas despedidas. El propio tribunal apuró los tiempos frente a la dolorosa escena, lo cual causó la ira de Bártoli. "Déjenme que me estoy despidiendo de mis hijos. Por qué no me torturan también...", gritó conmocionado. En tanto, tras escuchar que iba preso John Hurtig se paró y pidió que agarraran a su hija, que salía corriendo de la sala, por lo que la presidenta del tribunal ordenó despejar el lugar para esposar a los condenados.
Al comenzar la lectura del veredicto, los jueces María Elena Márquez, Ariel Introzzi Truglia y Alberto Ortolani anunciaron la absolución de la masajista Beatriz Michelini, a quien los fiscales Laura Zyseskind, Leonardo Loiterstein y Daniel Márquez no habían acusado. Luego se anunció el veredicto condenatorio para los otros cinco imputados y finalmente se ordenó investigar a Miguel Hamilton Taylor, ahijado de Carrascosa, por amenazar a la masajista.
Todos mienten. "¿Es posible que todos mientan?", se preguntó el juez Alberto Ortolani, encargado de fundamentar el fallo de casi 600 páginas que contó con la aprobación de sus pares María Elena Márquez y Ariel Introzzi Truglia. Y a la hora de buscar la respuesta dijo que "se ha encubierto un homicidio, y créanme que para ello no se ha escatimado esfuerzo alguno".
El fallo sostuvo que "los testigos" valorados como prueba "llegaron a este proceso en distintos momentos, no todos se conocían entre sí y mantenían distintos lazos de relación" con los acusados y la víctima. "Algunos de ellos vivían o trabajaban en el country, otros eran ajenos a él y dos residían en el interior del país. Me pregunto entonces si es posible que en función de lo dicho pueda especularse acerca de que todos ellos pergeñaran una gran mentira común que calzara en cada uno de sus detalles de manera certera y que permitiera torcer la realidad hasta llegar a la recreación de una serie de hechos falsos concatenados y relacionados entre sí".
"Peor aún, ¿podría pensarse que los testigos, cada uno por su lado, faltaran a la verdad, y que esas mentiras, de manera absolutamente casual, dieran como resultado la lógica relación de hechos que se han tenido por acreditados en este pronunciamiento? En definitiva, ¿es posible que todos mientan?", se preguntó Ortolani.
"Se ha debatido, se ha ofrecido prueba, se les ha garantizado ampliamente el derecho de defensa y, claramente, se ha podido establecer la responsabilidad penal de todos aquellos que fueran acusados", dijo el juez. Y añadió: "Sin ánimo de pecar de reiterativo, ha quedado acreditado con el grado de certeza apodíctica que la cuestión impone, que los imputados han mentido, que se han eliminado pruebas, que se ocultó la verdad cuando la policía y el Fiscal de la causa llegaron al lugar del hecho, y que incluso, en relación a la primera, se la intentó detener (lográndose el cometido) cuando acudía a tomar intervención. Todas estas realidades, analizadas en su conjunto, nos conducen a una única verdad. Aquí se ha encubierto un homicidio, y créanme que para ello, no se ha escatimado esfuerzo alguno", concluyó el magistrado.
Habeas corpus
Los defensores de los cinco condenados por el encubrimiento del crimen de María Marta García Belsunce presentarán recursos de habeas corpus ante la Cámara de Apelaciones de San Isidro para que se les conceda la libertad, según anunciaron tras conocer la sentencia. “No estoy asombrado, siento vergüenza ajena por este fallo”, afirmó Eugenio Blando, codefensor de Guillermo Bártoli. Por su parte, Gabriel Becker, defensor del médico Juan Gauvry Gordon, se mostró “sorprendido, porque no es algo usual que alguien que es condenado a tres años de prisión reciba una pena de cumplimiento efectivo, sino que habitualmente queda en suspenso”.