Policiales

Condenas de 8 a 10 años a tres autores de una salidera bancaria en San Lorenzo

Tres hombres oriundos de Tucumán fueron condenados por una salidera cometida en junio de 2010, cuando le arrebataron a un matrimonio 18 mil pesos al retirarse de un banco de...

Jueves 20 de Diciembre de 2012

Tres hombres oriundos de Tucumán fueron condenados por una salidera cometida en junio de 2010, cuando le arrebataron a un matrimonio 18 mil pesos al retirarse de un banco de San Lorenzo. Tres días después del hecho la banda, que se alojaba en el camping de Puerto San Martín, se desgranó con el arresto de uno de sus miembros que desembocó en la detención de los restantes en Santiago del Estero. Los sentenciados deberán pasar entre 8 y 10 años de prisión.

Entre las pruebas valoradas por el juez de Sentencia Nº 1 de Rosario, Ismael Manfrín, constan los registros de las cámaras del banco en las que aparecen dos de los acusados, así como los dos vehículos empleados: un auto japonés multado por mal estacionamiento cerca de la entidad bancaria al momento del atraco y una moto que la gavilla envió días antes desde Tucumán en un flete. Otra evidencia fue un suculento depósito bancario que un miembro de la banda hizo un día después en la cuenta de su esposa.

Salidera. El caso fue el 24 de junio a las 11.30, cuando Stella Maris R. y su esposo Jorge A. salían de la sucursal del Banco Francés de San Martín y Rivadavia. En un cuaderno guardado en un bolso verde llevaban 18 mil pesos de una indemnización cobrada en la caja 2.

La pareja caminó unos 20 metros y al subir al auto surgió un hombre que, a punta de pistola, le exigió a la mujer de 54 años: "Dame la cartera, dame el bolso con la plata". Stella comenzó un forcejeo que el ladrón frenó con un culatazo en la cabeza de su víctima. La mujer cayó y percibió "una explosión, como un disparo", que le hizo soltar el bolso.

Desde el suelo, Stella vio cómo el ladrón escapaba en una moto negra tipo enduro guiada por otro hombre que se había encargado de inmovilizar a su marido. Minutos después, un conductor casi choca con una moto que apareció en contramano por calle San Carlos. Ambos vehículos se detuvieron y a los ocupantes de la moto se les cayó un cuaderno. Cuando el conductor del Renault 19 se acercó a avisarles, ellos lo ignoraron y siguieron su camino luego de lograr hacer que la moto volviera a arrancar.

En esa maniobra, el conductor vio que a los motociclistas se les caían más papeles al piso mientras se iban. Resultaron ser varios billetes de 100 pesos. El hombre también encontró en el lugar, un Nextel, unos anteojos, un estuche y un libro chiquito. En ese momento escuchó decir que una señora había sido asaltada y se encontraba en el hospital Regional, por lo cual se dirigió allí para entregarle lo que había encontrado.

Tanto este testigo como las víctimas aportaron similares descripciones de los motociclistas.

Atrapados. Tres días después, Víctor Ricardo Vázquez fue detenido en un control policial por circular en una moto Honda Falcon negra 400 que estaba floja de papeles. Iba con una chica que le había pedido ir a dar una vuelta. Esta chica comentó que Ricky Vázquez y Diego Lezcano eran tucumanos y amigos de su novio, y agregó que ambos, con otros dos jóvenes, habían estado días antes en un Mitsubishi oscuro y una moto Honda negra. "Nos pusimos a hablar en la vereda de mi casa hasta que salió mi suegra como una leona y los echó porque son delincuentes y según ella son para problemas", narró la joven.

Ante la policía, Ricky Vázquez contó que su amigo Lezcano, junto con Franco y el menor apodado Sapón, habían viajado desde Tucumán a San Lorenzo con el objetivo de robar un banco. "Me dijo que lo único que tenía que hacer yo era entrar en el banco con él (por Lezcano) y que él se encargaría del resto", narró en ese momento, además de contar que le había hecho poner un traje negro. No obstante, respecto del atraco no pudo aportar datos porque no lo había visto.

La detención de Ricky impulsó al resto de la gavilla a abandonar el camping donde se alojaban. Pero en el apuro por huir dejaron rastros, entre ellos una multa de tránsito realizada a un Mitsubishi verde a metros del local donde había ocurrido la salidera.

A bordo de ese coche fueron atrapados días después, en la localidad santiagueña de Selva, Lezcano junto con Jesús Franco Arias y un menor de 17. Selva. Llevaban un revólver y también los trajes con los que fueron filmados en el banco. Se dirigían a Tucumán.

No y no. Los apresados en Santiago negaron haber participado del hecho. Lezcano aseguró que comercializa ropa de la feria de La Salada, pero que en un viaje hacia allí se rompió el embrague del auto. "Me iba a quedar en Rosario pero estaba caro, así que lo llevé a un taller mecánico en Puerto General San Martín", arguyó.

Respecto de su presencia en el banco sanlorencino, Lezcano dijo que tenía que hacer un depósito a su mujer —"para no andar con la plata encima"— pero no pudo porque le habían hecho una multa por mal estacionamiento, por lo que concurrió al día siguiente al Banco Nación a hacer la transferencia. Negó haber estado acompañado por Vázquez en el banco.

Sobre sus compañeros con los que se alojaba en el camping, quienes lo iban a ayudar en la compraventa de indumentaria, sostuvo que no sabía qué habían hecho mientras él realizaba los trámites bancarios. Y sobre la moto, al igual que el auto propiedad de su esposa, sostuvo que los cuatro la usaban.

Sin embargo, los tres adultos fueron acusados de haber participado de una salidera bien planeada. Según la fiscalía sanlorencina, Vázquez y Lezcano habían ido al banco a detectar posibles víctimas para un atraco y apuntaron al matrimonio de Stella y Jorge como blanco. Entonces a Arias concretó el arrebato golpeando a la mujer y disparando para escapar en la moto guiada por el menor. Los cuatro se reunieron luego en el camping de Puerto San Martín.

Evidencia de peso. Para el juez Manfrín las pruebas fueron contundentes. Las cámaras del banco, por ejemplo, muestran a Vázquez y a Lezcano durante media hora sin hacer otra cosa que observar al resto de la clientela. Para el magistrado, es decisivo el hecho de que ni bien se ve salir de la entidad al matrimonio luego asaltado, Lezcano se retiró.

El juez también valoró las descripciones de los testigos, acerca de la moto y sus ocupantes. Y analizó como lógico que las víctimas no reconocieran a Lezcano y Vázquez en la rueda de sospechosos ya que ellos no los habían asaltado.

"Se advierte la inteligencia previa utilizada para programar el hecho consumado, trasladándose los autores desde un lugar lejano a sus domicilios en Tucumán como también enviando por encomienda la moto necesaria para realizar el delito tal como fuera programado", sostuvo en el fallo Manfrín, para quien el depósito de casi 11 mil pesos que hizo al día siguiente Lezcano también es una prueba en su contra.

En este contexto, y si bien todos fueron considerados coautores del delito de "robo calificado por el uso de arma de fuego y agravado por la participación de un menor de edad", la distintas tareas desempeñadas por los miembros de la banda hicieron que el juez condenara a Lezcano, de 33 años, y Arias, de 32, a diez años y ocho meses de prisión. Por su parte, Vázquez recibió una pena de ocho años y once meses.

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