Tres hermanos que habían sido acusados por una balacera ocurrida dos meses atrás en barrio Las Flores, en una gresca vecinal en la que resultaron heridas cuatro personas, fueron condenados ayer en un juicio abreviado realizado en los Tribunales provinciales. Uno de los tres hombres admitió haber disparado los tiros y fue sentenciado a 6 años de cárcel por tentativa de homicidio. Sus dos familiares recibieron penas más benignas: la sanción fue de 2 años de ejecución condicional y por lo tanto no irán a prisión ya que le atribuyeron el delito de abuso de armas.
Federico Enrique, de 27 años; Juan José, de 33, y Héctor Ramón Aguilar, de 41 años, habían sido acusados en una audiencia imputativa realizada el 3 de marzo pasado de tentativa de homicidio agravado por el uso de arma de fuego y portación ilegítima de arma de fuego de guerra, en calidad de coautores, pero luego del acuerdo alcanzado entre el fiscal Adrián Spelta y el abogado de los tres hermanos, Marcelo Argenti, a Federico Aguilar le atribuyeron los delitos de homicidio agravado por el uso de arma de fuego en grado de tentativa, lesiones leves y tenencia ilegal de arma de guerra. Y fue condenado a seis años de cárcel. A su vez, Juan José y Héctor Ramón Aguilar recibieron una pena de dos años en suspenso por abuso de armas.
La violenta gresca fue protagonizada por dos familias el 1º de marzo pasado en el Pasaje Peatonal al 2100 (Clavel al 7000), en el barrio Las Flores, donde uno de los grupos se molestó con el otro por los ruidos tras una fiesta de cumpleaños de 15. Según la reconstrucción que hizo el fiscal Spelta, todo se desencadenó cuando algunas personas que participaron del festejo trasladaban por ese pasaje (donde están ubicadas las viviendas de las dos familias en pugna) objetos utilizados en la fiesta, lo que provocó malestar en otros vecinos.
Cerca de las 5 de la mañana y ofuscado por ese movimiento, un hombre comenzó a disparar desde su casa. Luego, con otros tres integrantes de la familia efectuaron más tiros con armas calibre 9 milímetros desde la terraza. A raíz de la balacera, cuatro personas resultaron heridas, pero ninguna de ellas con riesgo de muerte. En la audiencia imputativa, la defensa de los acusados planteó que podría haber habido un enfrentamiento.
El mismo día del hecho, los tres hermanos fueron detenidos en medio de la resistencia vecinal, por lo que los uniformados debieron repeler con balas de goma. En ese operativo se secuestraron una pistola calibre 9 milímetros y tres cajas con balas que fueron peritadas y se determinó que no eran parte de las denunciadas como faltantes de la Fábrica Militar de Fray Luis Beltrán.
Cuestionamientos. El 3 de marzo, el juez penal Hernán Postma -el mismo magistrado que homologó el proceso abreviado- les dictó a los tres acusados la prisión preventiva por 60 días. En la audiencia los hermanos prefirieron no brindar su versión del suceso y el defensor público Diego Villar, quien asistió en ese momento a los acusados, se opuso al encuadre legal e incluso cuestionó la teoría del hecho planteada por Spelta. Cuestionó el acta de procedimiento realizada por la policía y las entrevistas tomadas en fiscalía a las supuestas víctimas.
Villar rechazó la medida cautelar y señaló que hubo un enfrentamiento en el que el único valor de cargo es el de las presuntas víctimas, y la existencia de otras armas que la secuestrada en poder de los imputados y que no fueron halladas, no pudiendo la Fiscalía probar quiénes las usaron. Destacó las contradicciones en los testimonios y la ausencia de dolo homicida y planteó que a los tres hermanos se les podía achacar el abuso de armas.
En el fallo, el juez Postma ordenó el decomiso de las municiones calibre 9 milímetros de la Fábrica Militar Fray Luis Beltrán con la inscripción 08/09/14 pol476, caps1418, MunL08 y 64 cartuchos intactos.
Fabricadas sí, robadas no
Una fuente de la fiscalía que investiga el hecho juzgado señaló que las tres cajas con balas calibre 9 milímetros secuestradas en la casa de los hermanos Federico Enrique, Juan José y Héctor Ramón Aguilar, condenados en el juicio abreviado homologado ayer en los Tribunales provinciales, fueron peritadas y se determinó que no pertenecían al lote de 26 mil municiones denunciados como faltantes en enero pasado en el Batallón 603 de Fray Luis Beltrán aunque sí habían sido fabricadas allí.