Policiales

Condenaron a prisión perpetua a un joven que mató de un tiro a su pareja

La pena recayó en Fernando Damián Godoy, quien sostuvo que el tiro fue accidental. Para la Justicia se trató de un homicidio agravado por el vínculo

Viernes 27 de Septiembre de 2019

Tamara Merlo tenía 18 años y un bebé que no había cumplido los dos. La noche del 10 de junio de 2017 fue asesinada con un disparo en el pecho cuando estaba sola con su pareja y el nene en el dormitorio de la casa donde convivían, en Villa Gobernador Gálvez. Por el hecho fue acusado el joven, quien dio distintas versiones hasta admitir que fue el autor del disparo, aunque aseguró que el tiro se le escapó: "La única verdad es que fue un accidente", dijo ante las juezas Patricia Bilotta, María Trinidad Chiabrera y Mónica Lamperti al comenzar el juicio oral en su contra la semana pasada. Pero esa versión no convenció al tribunal, que ayer lo condenó a prisión perpetua.

De ese modo cerró el juicio contra Fernando Damián Godoy, un albañil de 23 años a quien hallaron autor de un homicidio calificado por la relación de convivencia y la relación de pareja preexistente, agravado por el uso de arma de fuego, más el delito de portación del arma. Esa es la pena que reclamaban tanto el fiscal Luis Schiappa Pietra como los familiares de Tamara y organizaciones contra la violencia de género que siguieron el debate en el Centro de Justicia Penal con carteles y fotos recordando a la chica. Para todos ellos se trató de un femicidio, aunque esa no fue la figura que se aplicó al caso.

Un disparo

El 10 de junio de 2017 Tamara había ido con Ciro, su bebé, al cumpleaños infantil de un familiar en un salón frente al club Talleres de Villa Gobernador Gálvez. A las 21 Fernando la fue a buscar en moto y recorrieron unas doce cuadras hasta la casa de Alvear al 3200, en el barrio La Esperanza, donde vivían. Minutos después retumbó el disparo y el joven salió desesperado a pedir ayuda hasta que su padre llevó a Tamara al hospital donde murió.

Aquella noche Fernando les contó a la policía y a la familia de Tamara que unos encapuchados los habían seguido desde el cumpleaños en otra moto y les tiraron al llegar a su casa. Que cuando él entraba su moto Tamara lo esperaba en la calle y escuchó disparos. Y que al salir la encontró en el piso con una herida en el torso.

Esa misma noche se allanó la vivienda y sobre la cama matrimonial se encontró un celular destruido, sin el chip, y algunas partes de un revólver. En un rastrillaje, policías de la Tropa de Operaciones Especiales encontraron un revólver Italo Gra 22 corto gris plomo en un cañaveral cercano a la casa. Luego se determinó que fue el arma usada en el crimen. Ante esos elementos Godoy modificó su versión en la audiencia imputativa: dijo que el arma se disparó sola. Está preso desde entonces.

Por esos ocultamientos previos, el fiscal Schiappa Pietra reclamó la pena de prisión perpetua para Godoy al considerar que disparó al pecho de la chica de manera consciente y voluntaria y luego intentó ocultar sus actos. No aludió a episodios previos de violencia ni encuadró el crimen como un femicidio.

La defensora pública Andrea Siragusa, en tanto, planteó que se trató de un hecho accidental. "Fallé en cambiar las versiones. Estaba muy nervioso, se cruzaron muchas cosas por mi mente. El miedo a perder a mi hijo, perder un montón de cosas. No tenía motivos para querer quitarle la vida a la madre de mi hijo", dijo Godoy al declarar en el juicio.

"Ella entró en la habitación y se sentó en una esquina de la cama. Yo estaba con el arma desarmada apretando el gatillo que no andaba y queriendo poner un resorte cuando estaba el martillo hacia atrás. Se escuchó el tiro y fue un momento de desesperación", añadió Godoy ante la mirada de la madre de Tamara.

La mujer, Graciela Ruiz Díaz, también declaró como testigo en el debate. Contó que ese día estuvo con su hija en el cumpleaños, se despidieron en la puerta y al rato la llamaron para decirle que la chica estaba internada. "Ma, apurate que algo le pasó a la «Tani»", le avisó su hijo. "Tuve una sensación horrible. Salí corriendo, no encontraba a nadie. La calle se me hacía larga. No entendía nada, no creo que hasta el día de hoy lo entienda".

La madre de Tamara relató ante las juezas que la chica era muy cerrada y no hablaba de su relación de pareja, y que nunca la vio golpeada. Dijo que Tamara y Fernando iban a todos lados juntos. Y que desde que estaba en pareja la joven dejó de usar su perfil de Facebook y comenzó a usar una cuenta que era de los dos, "Fermandotami", adonde subían comentarios de su embarazo. De Godoy indicó que no participaba de los encuentros familiares y que solían comunicarse por teléfono fijo porque ni él ni su hija usaban celular.

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