Jueves 07 de Julio de 2022
Un muchacho fue condenado a 10 años y 8 meses de prisión por asesinar de un balazo a Joaquín Pecci, un joven de 22 años que la madrugada del 8 de febrero de 2020 participaba de una fiesta informal que se realizaba en Virasoro al 3700, en el barrio San Francisquito. La pena fue dictada en el marco de un procedimiento abreviado homologado por la jueza de primera instancia Hebe Marcogliese en una audiencia realizada este jueves en el Centro de Justicia Penal.
La sentencia recayó en Jesús Alberto Magallanes, de 23 años, a quien el fiscal Adrián Spelta le achacó el delito de homicidio doloso agravado por el uso de arma de fuego en grado consumado y en calidad de autor, en concurso real con la portación ilegítima de arma de fuego de guerra y tenencia ilegítima de arma de fuego de guerra.
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Según la acusación, a las 4 de la mañana del 8 de febrero de 2020 se realizaba una fiesta callejera en Virasoro al 3700, detrás del Mercado de Productores, cuando un auto y dos motos irrumpieron en el lugar y sus ocupantes descargaron una lluvia de balas sobre la multitud. Entre quienes participaban del evento estaba Pecci junto a un grupo de amigos con quienes, según el fiscal, los agresores mantuvieron una disputa verbal antes de que se escucharan los disparos. Varios de esos proyectiles alcanzaron a la víctima fatal y a otros tres jóvenes que resultaron heridos.
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Los cuatro jóvenes fueron trasladados en vehículos particulares al Hospital de Emergencias donde Pecci llegó sin vida. De acuerdo a la investigación iniciada entonces, en una de las motos circulaba Jesús Magallanes junto a otro muchacho identificado como Tomás R. y un tercer joven no identificado, quienes se acercaron a donde estaba Pecci con unos amigos y hubo un intercambio de insultos previo al ataque letal.
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Magallanes fue detenido días después a partir de varios testimonios recogidos por los investigadores que lo sindicaron como el autor de los disparos mortales y en su casa de Pasaje 1221 al 3800 fue secuestrada una pistola calibre 380 Bersa Thunder con su numeración suprimida, dos proyectiles calibre 40 y una bala calibre 9 milímetros.
En tanto, el 21 de julio de ese mismo año, sabiendo que la policía estaba tras sus pasos, se entregó en la Fiscalía Tomás Nahuel R., sospechado de manejar la moto desde la cual Magallanes disparó y mató a Joaquín Pecci. El muchacho fue imputado y desde entonces permanece en prisión preventiva.