Condenan a un técnico de fútbol infantil a 40 años de prisión por abusar de menores
Jorge Luis Vargas fue sentenciado por la justicia misionera al comprobarse que abusó de seis chicos
menores de 18 años. Cayó porque perdió el celular con el que fotografiaba sus delitos, que luego
terminó reconociendo.
Miércoles 22 de Abril de 2009
Jorge Luis Vargas, un entrenador argentino de fútbol infantil fue condenado por la justicia de
Misiones a 40 años de prisión por abuso sexual contra seis jugadores menores de edad.
Vargas dirigía equipos de barrios en Posadas y reconoció sus delitos para evitar un juicio oral al que iba a ser sometido desde este viernes.
El acusado había sido condenado a tres años de prisión en suspenso el año pasado por corrupción de menores, hecho que se había denunciado en 2005.
Vargas extravió en 2007 un teléfono móvil cargado con fotografías de niños que mantenían relaciones sexuales con mayores, que fue encontrado por la policía.
Tras varios meses de investigaciones la justicia identificó a las víctimas y a Vargas, quien fue detenido tras un registro en su domicilio en el que fueron hallados la caja y el cargador del teléfono móvil.
El acusado aceptó una propuesta de juicio abreviado formulada por la fiscalía y la condena a 40 años de cárcel, tras lo cual el representante legal de los familiares de las víctimas manifestó el acuerdo de éstos con la pena dispuesta.
Vargas dirigía equipos de barrios en Posadas y reconoció sus delitos para evitar un juicio oral al que iba a ser sometido desde este viernes.
El acusado había sido condenado a tres años de prisión en suspenso el año pasado por corrupción de menores, hecho que se había denunciado en 2005.
Vargas extravió en 2007 un teléfono móvil cargado con fotografías de niños que mantenían relaciones sexuales con mayores, que fue encontrado por la policía.
Tras varios meses de investigaciones la justicia identificó a las víctimas y a Vargas, quien fue detenido tras un registro en su domicilio en el que fueron hallados la caja y el cargador del teléfono móvil.
El acusado aceptó una propuesta de juicio abreviado formulada por la fiscalía y la condena a 40 años de cárcel, tras lo cual el representante legal de los familiares de las víctimas manifestó el acuerdo de éstos con la pena dispuesta.