Condenan a un empresario por el crimen de su mujer
El empresario Daniel Bellini, dueño del boliche Pinar de Rocha de la ciudad bonaerense de Ramos Mejía, fue condenado ayer a 16 años de prisión por el crimen de su mujer, la bailarina Morena Pearson...

Sábado 09 de Julio de 2011

Buenos Aires.— El empresario Daniel Bellini, dueño del boliche Pinar de Rocha de la ciudad bonaerense de Ramos Mejía, fue condenado ayer a 16 años de prisión por el crimen de su mujer, la bailarina Morena Pearson, quien tenía 23 años cuando fue asesinada de un balazo el 14 de marzo de 2008.

La decisión del Tribunal Oral en lo Criminal 5 de Morón fue unánime: desacreditó la hipótesis del suicidio que había sostenido la defensa a lo largo de todo el proceso y consideró a Bellini responsable del homicidio de su pareja.

“Se resuelve condenar a la pena de 16 años de prisión más accesorias legales y costas a Daniel Ricardo Bellini, de 61 años, por considerarlo autor penalmente responsable de homicidio agravado por haberse cometido con el uso de arma de guerra en concurso con tenencia de arma de guerra sin autorización legal”, leyó la secretaria del tribunal, mientras el condenado escuchaba en silencio el veredicto.

Los fiscales Adrián Flores y Marcelo Varona Quintián habían pedido una condena a 18 años de prisión, mientras que la defensa de Bellini reclamó la absolución. En ese sentido, tras conocer la sentencia los abogados del empresario anunciaron que apelarán al Tribunal de Casación bonaerense porque, a su criterio, “no hay dudas de que fue un suicidio” como consecuencia de una bulimia nerviosa.

Morena Pearson tenía 23 años y convivía con Bellini, con quien tenía una pequeña hija. El hombre era dueño del boliche Pinar de Rocha, donde había conocido a la mujer, quien trabajaba como bailarina. La madrugada del 21 de mayo de 2008 la chica se puso a bailar en el vip del local con Iván Tellnow, un amigo y también bailarín del lugar, lo cual habría violentado al empresario.

Tras recriminarle a la mujer su actitud, Bellini y Pearson se retiraron a la casa que compartían, a poco más de dos cuadras del boliche y allí se desató una discusión, según se desprende de los mensajes de texto que recibió Tellnow por parte de Morena: “Me quiere matar”, le habría escrito en uno de ellos.

Pelea final. Según dio por acreditado el Tribunal en su sentencia, entre “las 5.45 y las 6.20” de aquel día “hubo una discusión” en la casa y Morena recibió un balazo en la cabeza con una pistola calibre 9 milímetros con mira láser que Bellini guardaba ilegalmente. El disparo le provocó heridas gravísimas que determinaron su deceso horas después, en el hospital de Haedo.

En sus indagatorias, Bellini admitió que discutieron por “la mala imagen” que había provocado su mujer bailando con otro sujeto y le advirtió que iban a separarse, pero afirmó que después de ir hasta la casa él volvió a Pinar de Rocha para hablar con su abogado y que, al regresar, encontró el cuerpo de su esposa en la habitación, sobre un charco de sangre, con un tiro en la cabeza y una pistola abajo de su pierna derecha.

Según planteó la defensa, Morena sufría de bulimia desde la adolescencia, abusaba del alcohol y los psicofármacos y manifestaba “una tendencia suicida”. Más allá de esas explicaciones, hubo una serie de indicios claves que llevaron a los jueces Claudio Chaminade, Susana De Carlo y Osvaldo Cedarri a dictar la condena contra Bellini:

- El arma con la que se disparó el balazo fatal estaba limpia, sin huellas digitales.

- En la mano de la víctima no había rastros de deflagración, algo que suele ocurrir cuando una persona dispara un arma. Los médicos del hospital que la atendieron dijeron en el juicio que no habían limpiado sus manos cuando llegó gravemente herida.

- Se borraron las cintas tomadas en la noche del crimen por la cámaras de seguridad de la casa.

- Tellnow aseguró haber recibido mensajes de texto enviados por Morena esa noche diciéndole que se había separado de Daniel porque había discutido con él, luego de que el acusado la viera bailando con él en la disco.

Sin motivos

Francisco Pearson, padre de Morena, dijo ayer: “No tengo motivos para estar contento. Mi hija no está más, ya no la tengo”. Y valorizó los mensajes de textos que sustentaron la sentencia. “Fueron trascendentes pese a que fueron borrados del celular. Morena, antes de morir, dijo que Daniel la quería matar. Probablemente él viniera planificando el crimen y la situación en el boliche lo llevó a adelantarse”.