Policiales

Condenan a dos mujeres cuyas vidas estuvieron siempre ligadas al delito

Daniela Ungaro y Jorgelina Selerpe recibieron una pena de 3 años por asociación ilícita. La cumplirán en sus casas por el tiempo que ya pasaron tras las rejas.

Sábado 25 de Abril de 2020

Dos mujeres cuyos apellidos están ligados a la historia del hampa rosarino desde hace tiempo y estrechamente ligadas entre sí por ser parte de un grupo delictivo conducido desde prisión por algunos de sus familiares fueron condenadas en sendos procesos abreviados a las penas de 3 años de prisión efectiva. Sin embargo, por el tiempo que ambas llevan tras las rejas, la Justicia dispuso que se les otorgue el arresto domiciliario bajo condiciones que superan las del aislamiento social, preventivo y obligatorio decretado por el avance del coronavirus. Se trata de Daniela Natalia Ungaro, de 46 años; y Jorgelina Andrea Selerpe, quien en mayo cumplirá 27.

Según las actas de audiencias, las dos fueron halladas culpables de asociación ilícita por ser parte de la banda narcocriminal que desde el penal de Piñero comandaba René "El brujo" Ungaro, hermano de Daniela. Esa banda comenzó a ser jaqueada en mayo de 2017 cuando una investigación de la Justicia provincial detuvo e imputó a ocho personas por distintos delitos, entre ellos la venta de drogas.

A Daniela Ungaro le sumaron encubrimiento agravado en dos ocasiones y encubrimiento simple en concurso real y en calidad de autora. Mientras que a "Chipi" Selerpe le endilgaron complementariamente el delito de tenencia de arma de fuego de guerra.

Quién es Daniela

El nombre de Daniela Ungaro siempre estuvo presente en la crónica policial por el vínculo con los hombres de su familia. Su padre fue José Daniel "Bola" Ungaro, un viejo y conocido pirata del asfalto; y es la hermana mayor de Lelio "Chapita" Ungaro, un célebre asaltante, y de René "El brujo" Ungaro, quien en 2011 fue condenado por el crimen de Roberto "Pimpi" Caminos cuando éste era el jefe de la barra brava leprosa. Además, "El brujo" es considerado el líder de una banda que junto al clan de los hermanos Funes, asentado en el barrio Tablada, llevaron adelante aún desde sus celdas una verdadera batalla campal a sangre y fuego contra el grupo liderado por el hijo de "Pimpi", Alexis Caminos. El motivo de la pelead fue el territorio por el narcomenudeo, la usurpación de viviendas y otros delitos en el sureste de la ciudad.

La mujer fue detenida en abril de 2018 en una serie de allanamientos que tuvo como objetivo desbaratar la banda comandada por su hermano. Pero su historia no había empezado allí. Tiempo antes, esta mujer fue esposa y madre de los hijos del empresario y sindicado narcotraficante Luis Medina, asesinado en una emboscada en el acceso Sur junto con su novia, Justina Pérez Castelli, en diciembre de 2013. Mientras la pareja duró, Daniela y Luis tuvieron un bar en Avellaneda y Gálvez, y en 2012 abrieron el polémico boliche Esperanto, una especie de blanqueo de dinero que les salió mal ya que fue clausurado por la Municipalidad.

Un mes después de su detención, Daniela fue procesada por la Justicia federal junto a otras cuatro personas por tráfico de estupefacientes en la modalidad de comercio agravado por la participación de tres o más personas, causa por la cual seguirá detenida a pesar del fallo que le dictó la Justicia santafesina.

Es que ese dictamen fue confirmado por la Cámara Federal de Apelaciones en febrero de 2019 y alcanzó entre otros a su hija, Solange Correale; y a Brisa Belén Amaral, otra joven ligada al delito y pareja de Jonatan "Bam Bam" Funes, asesinado en una emboscada en el cruce de las rutas 14 y A-012 el 5 de febrero de 2018 cuando salía del penal de Piñero tras visitar a sus hermanos Lautaro y Alan, ambos procesados por homicidios.

Pero las detenciones de Daniela se remontan a 2002, cuando aún no tenía 30 años y cayó en el Fonavi del Parque del Mercado, el mismo lugar donde creció con sus hermanos, por la venta de estupefacientes. Corrió la misma suerte en 2003 cuando en un procedimiento conjunto la Policía Federal y la ex Drogas Peligrosas de Santa Fe le incautaron unos 50 porros en su departamento de Sánchez de Thompson al 200 bis. Más acá en el tiempo, en mayo de 2017 Daniela fue detenida en un control vehicular en Funes. Estaba alcoholizada y llevaba algo de droga y una balanza digital, por lo cual se le abrió una causa en la Justicia federal.

Con esa historia de fondo, la mujer llegó el jueves a una audiencia que presidió el juez de Garantías Pablo Pintos y en la cual la fiscal Gisela Paolicelli le imputó ser parte de la asociación ilícita liderada por su hermano René. Este grupo delictivo aunó a "El brujo" Ungaro con Lautaro "Lamparita" Funes (apresado e imputado en septiembre de 2017 por un homicidio y otros 14 delitos), quien a su vez tenía una sociedad con Carlos "Pelo Duro" Fernández, yerno de Daniela, y considerado uno de los brazos armados de la banda.

Además, Daniela fue hallada culpable de encubrimiento agravado en dos ocasiones ya que protegió a dos de los miembros de la banda ("Pelo Duro" y Alan Funes) en sendos allanamientos; y de encubrimiento simple en otra situación por hallarse en su casa una moto con pedido de secuestro por haber sido robada.

Así las cosas, ante el juez Pinto la mujer reconoció su responsabilidad en los hechos endilgados y prestó consentimiento para la condena de 3 años de prisión efectiva. El magistrado, además, dispuso el cese de su detención por el tiempo que lleva detenida y le impuso reglas de conducta, entre ellas no tener contacto con algunos de los otros investigados en la causa, no acercarse por ningún medio (personal, por terceros o por formatos digitales o redes sociales) a la familia Funes, ni a "Pelo Duro" y mucho menos visitar a su hermano René en la cárcel.

La joven "Chipi"

En cuanto a Jorgelina "Chipi" Selerpe, la joven de 26 años es pareja de Alan Funes, detenido junto a Ungaro en el penal de Piñero; y sobrina de Domingo Selerpe, quien supo ser la segunda generación de una familia de vendedores de drogas en el barrio Tablada hasta que en 2010 "Los gordos" les ganaron el territorio y se tuvieron que ir del barrio. Ese mismo año a Domingo lo mataron en la casa en la cual se había instalado en la zona oeste.

Jorgelina fue detenida en mayo de 2017 durante el operativo llamado "Los Miserables", puntapié para desbaratar la banda de los Funes. Pero recuperó la libertad porque estaba a punto de ser madre y unos días después tuvo al hijo que engendró con Alan, procesado por delitos que incluyen homicidio, amenazas y tenencia ilegal de armas entre otros.

Un año más tarde, en enero de 2018, "Chipi" volvió a prisión y fue imputada por tenencia ilegítima de arma de guerra, asociación ilícita, homicidio agravado por el uso de arma de fuego y tentativa de homicidio agravada.

Desde entonces "Chipi" fue vinculada con la asociación ilícita comandada por los Ungaro-Funes. También llegó a estar acusada junto con su pareja por el crimen de Marcela "Tuerta" Díaz, asesinada el 14 de enero de 2018. La víctima era hermana de Rubén "Tubi" Segovia, un aliado de Alexis Caminos en la guerra de clanes, quien fue asesinado a puñaladas en la cárcel de Coronda en abril de aquel año. Sin embargo la Justicia no tuvo evidencias para sostener la imputación contra Selerpe y fue desligada de la causa.

El jueves "Chipi" también aceptó su responsabilidad como miembro de la banda y por la tenencia de un arma de fuego que había en el lugar donde la detuvieron. La fiscal Paolicelli y el defensor particular Juan Pablo Audisio llegaron a un acuerdo similar al de Daniela Ungaro y le propusieron al juez Pinto una condena de 3 años de prisión efectiva. El magistrado homologó el acuerdo y dictó la sentencia que además incluyó el cese de prisión en los mismos términos que para Ungaro y la fijación de reglas de conductas, entre ellas no tener contacto con miembros de la banda por ningún medio.

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