Condenados a perpetua por matar a un gerente de hotel
El juicio oral había comenzado el 5 de mayo y durante ocho audiencias se escuchó la declaración de trece testigos, entre ellos familiares, ex empleados de la víctima y los policías que investigaron el caso. 

Miércoles 15 de Julio de 2015

Dos hombres fueron condenados a prisión perpetua por el secuestro y asesinato de un gerente hotelero que en 2013 había sido capturado en el barrio porteño de Mataderos y al que, tres días después, hallaron muerto en Bella Vista, al oeste del conurbano bonaerense.

   La sentencia fue impuesta a Sebastián Bruno, de 31 años, y Hernán Pablo Kippke, de 40, por la “privación ilegal de la libertad agravada por haber causado intencionalmente la muerte” de Gustavo Gattoni, que tenía 42.

   De esta forma, el Tribunal Oral en lo Criminal 18 porteño, integrado por los jueces Ricardo Rojas, Domingo Altieri y Pablo García de la Torre, acompañó el pedido del fiscal Guillermo Morosi, que había reclamado la pena a perpetua

   El juicio oral había comenzado el 5 de mayo y durante ocho audiencias se escuchó la declaración de trece testigos, entre ellos familiares, ex empleados de la víctima y los policías que investigaron el caso. Al momento del hecho, Gattoni era gerente de un hotel en la Capital Federal y de otro en Pinamar, estaba casado y tenía dos hijos, un varón de 5 años y una niña de 2.

    Durante su alegato, el fiscal Morosi consideró probado que el 5 de junio de 2013, los ahora condenados retuvieron contra su voluntad a la víctima en la casa de uno de ellos, ubicada en Mataderos. El objetivo era sustraerle dinero, tanto en pesos como en dólares, para después asesinarlo, sostuvo el fiscal.

Con el propósito de robo. El tribunal señaló una relación comercial que pretendía encarar la víctima con uno de sus agresores, motivo por el cual se reunieron en la vivienda de Mataderos. Una vez allí, Gattoni fue obligado a entregar su tarjeta de débito y su clave y en los dos días siguientes se extrajeron 6.600 pesos de su cuenta.

   Por otro lado, en connivencia con los dos condenados, una persona que se hizo pasar por cadete fue a retirar del domicilio de la víctima en Villa Madero 2.000 dólares, los cuales fueron entregados por su pareja, tras recibir indicaciones del gerente.

   Tanto el fiscal Morosi como los jueces, consideraron que durante el tiempo que tuvieron cautivo a Gattoni, ambos acusados lo hirieron gravemente en la cabeza y en la cara, lo que le produjo una “hemorragia intracerebelosa” y la posterior muerte. Para garantizar su impunidad, ambos trasladaron el cadáver en un vehículo y lo abandonaron en una zona descampada de Bella Vista, en el partido de San Miguel, en el noroeste del conurbano.

   “No caben dudas al respecto”, afirmaron los jueces y detallaron que la camioneta de uno de los hombres tení a rastros de sangre en la caja y el GPS tení a como último destino el lugar donde fue hallado el cadáver.