Condenada como parte de una banda que hacía secuestros virtuales
Tiene 28 años y era parte de una asociación ilícita con otros miembros de su familia. Salió en libertad por los meses que ya pasó en prisión

Viernes 23 de Diciembre de 2016

Una mujer de la comunidad gitana fue condenada a 3 años de prisión efectiva como miembro de una asociación ilícita dedicada a cometer secuestros virtuales. La acusada entregó 250 mil pesos destinados a reparar a las víctimas y, tras aceptar la pena en un juicio abreviado, se fue a su casa porque el tiempo que llevaba en prisión le permitió recuperar la libertad. En junio habían sido condenados tres hijos del principal imputado, quien sufrió un infarto el mismo día que iba a de prisión.

La condena para Carina Miguel, de 36 años, fue acordada entre el fiscal de Investigación y Juicio Nicolás Foppiani y el defensor José Nanni. En una audiencia oral el juez Hernán Postma leyó los puntos básicos del acuerdo y dictó la sentencia tras preguntarle a la acusada si prestaba su consentimiento. Miguel, conocida como "Dulce", respondió con un escueto "sí" y aceptó una pena a 3 años de prisión efectiva como miembro de una asociación ilícita.

La sentencia la considera parte de una banda que actuó en más de cien secuestros virtuales desde abril de 2014 y con los cuales obtuvieron cifras millonarias. Las víctimas fueron personas vulnerables, sobre todo adultos mayores, que sufrieron extorsiones telefónicas asegurando que un familiar suyo había sido secuestrado y exigiendo la entrega de dinero, joyas o bienes. Tras la entrega, los damnificados lograban contactar a su familiar y recién entonces advertían el engaño.

Un rol importante

El fallo le atribuyó a Carina Miguel un "rol preponderante" en los fraudes: se considera que era quien fingía los gritos y llantos en los falsos secuestros de mujeres y en una ocasión se probó que fue a buscar el producto de la extorsión acompañada por menores de 18 años. No se le atribuyó una cantidad precisa de casos porque el encuadre fue de asociación ilícita, lo que supone integrar una banda para cometer delitos indeterminados. Según el acuerdo, actuaba en connivencia con otros acusados de su familia apodados "Masacote" (quien falleció en junio en la cárcel), "Valija,", "Gallardo" y "Pinino", entre otros.

Luego de aceptar el acuerdo el abogado Nanni pidió que la mujer recuperara la libertad en el momento porque llevaba 10 meses en prisión preventiva y las penas de 3 años admiten la libertad condicional tras 8 meses en prisión. Miguel estuvo prófuga desde marzo, pero en octubre pasado se entregó en Tribunales y volvió al arresto domiciliario luego de pagar una caución. El juez hizo lugar a ese pedido y ordenó su inmediata libertad, tras exigir que fije y se constante su domicilio.

"Se encontró una salida ajustada a derecho", evaluó el abogado José Nanni. Y el juez ordenó el decomiso de elementos secuestrados en la causa y la reparación a las víctimas con una suma de 250 mil depositada por la acusada antes de la audiencia.

200 llamados por noche

La banda fue desbaratada en junio de 2015 en base a escuchas, seguimientos de celulares y allanamientos en los que fueron detenidas 17 personas, casi todos integrantes de la misma familia. Se secuestraron 21 autos, armas, alhajas, celulares y más de 2 millones de pesos. Según la investigación, el grupo tenía reparto de roles y realizaba hasta 200 llamados por noche hasta ubicar a una víctima vulnerable a la extorsión.

El 27 de mayo pasado el principal acusado, Gustavo "Masacote" Miguel, de 51 años, murió al sufrir un infarto en la Unidad Nº 3 de Rosario donde llevaba 11 meses preso. Esa mañana iban a llevarlo a Tribunales para dar su conformidad a una pena de 3 años de prisión efectiva.

A la semana sus hijos Gustavo Aníbal Miguel, de 30 años; Adrián Ezequiel, de 26; y David Marcelo, de 24, aceptaron una pena a 3 años de prisión condicional en un abreviado como miembros de la asociación ilícita. Con la muerte del padre, y por razones humanitarias, se convino la prisión condicional al considerase que sufrieron una suerte de "pena natural". El año pasado otra integrante de la comunidad, Yanina Miguel, firmó tres años de prisión efectiva por una tentativa de extorsión a una mujer el 2 de junio de 2015, cuando fue detenida tras acordar la entrega de dinero y joyas en un volquete de Mendoza al 500.

secuestro. Los autos que la policía incautó a la banda en junio de 2015.

Una cordobesa, penada por buscar el botín de una extorsión

"A tu hijo lo tenemos secuestrado. Si hacés las cosas bien lo tenés enseguida. Si no, lo vas a encontrar con una bala en la cabeza en el río". La advertencia que un hombre con tonada cordobesa le hizo por teléfono a Fernando S., el 2 de septiembre pasado, no logró intimidarlo: su hijo estaba con él en su casa de la zona sudoeste de Rosario y enseguida advirtió que se trataba de un falso secuestro.

Sin asustarse, el hombre mantuvo la charla con el falso secuestrador mientras su hijo llamaba al 911 y así pactó una entrega controlada. Debía entregar un bolso con dinero en un volquete cercano a la terminal de ómnibus y hasta allí fue el hombre, que bajó de su moto y dejó un bolso vacío. Enseguida la policía detuvo a una joven de 18 años que pasó a retirarlo y que ayer fue condenada en un proceso abreviado a 2 años y 6 meses de prisión condicional como partícipe de una tentativa de extorsión. Se trata de Alejandra Jorgelina López, oriunda de la ciudad de Córdoba, quien aceptó la pena pactada entre el fiscal Nicolás Foppiani y la defensora Susana Brindisi ante el juez Juan Carlos Vienna.