Condenada por asesinar a su nuera
El día que el cuerpo de María Eugenia Morlivo apareció con golpes y puñaladas en la zona ribereña de Villa Gobernador Gálvez, una mujer de 52 años se presentó en la comisaría 25ª. Dijo consternada que podía tratarse de su nuera, desaparecida 72 horas antes, y describió un tatuaje que permitió identificarla. Al explorar la casa de la víctima la policía halló un acolchado con sangre en el dormitorio de la suegra de la víctima, donde un olor nauseabundo contrastaba con la pintura fresca en las paredes.

Domingo 06 de Septiembre de 2009

El día que el cuerpo de María Eugenia Morlivo apareció con golpes y puñaladas en la zona ribereña de Villa Gobernador Gálvez, una mujer de 52 años se presentó en la comisaría 25ª. Dijo consternada que podía tratarse de su nuera, desaparecida 72 horas antes, y describió un tatuaje que permitió identificarla. Al explorar la casa de la víctima la policía halló un acolchado con sangre en el dormitorio de la suegra de la víctima, donde un olor nauseabundo contrastaba con la pintura fresca en las paredes. Cercada, la mujer confesó haber asesinado a la madre de sus nietos y ahora fue condenada a 10 años de prisión.

  María Rosa Cardozo admitió que tras apuñalar a su nuera la mantuvo tres días escondida en el ropero, hasta que el cadáver empezó a descomponerse y entonces lo arrojó a la barranca. La jueza de Sentencia Carina Lurati consideró probada esa confesión y la condenó por homicidio simple. La mujer había dicho que mató a la joven de 27 años al descubrir que le era infiel a su hijo. Para la jueza, esa versión fue sólo un argumento para justificare. Consideró, en cambio, que el crimen fue motivado por "problemas de dinero".