Con un ardid, cuatro falsos operarios de Telecom roban 29 mil pesos y un arma
Los cuatro hombres llegaron temprano en la mañana al edificio de La Paz 977. Se presentaron como operarios de Telecom, exhibieron unos talonarios y le dijeron a Orfelina Eduarda Caro, quien vive en la planta baja que venían a reparar un problema en la línea.

Viernes 29 de Agosto de 2008

Los cuatro hombres llegaron temprano en la mañana al edificio de La Paz 977. Se presentaron como operarios de Telecom, exhibieron unos talonarios y le dijeron a Orfelina Eduarda Caro, quien vive en la planta baja que venían a reparar un problema en la línea. La mujer, que tiene 71 años, dudó, pero un instante después comprobó que había una falla en el aparato y entonces decidió franquearles el acceso a los técnicos. Así comenzó un asalto que terminó 15 minutos después luego de que los delincuentes revolvieran palmo a palmo el departamento para llevarse 20 mil pesos, unos 3 mil dólares, una pistola 9 milímetros y un par de relojes.

Todo sucedió a partir de las 8.30. Orfelina se encontraba sola en ese momento. Su marido, Antonio Grondona, propietario de un puesto de hortalizas y verduras en el Mercado de Fisherton, estaba en su trabajo. "Mi mujer se confió demasiado", dijo Antonio con algo de amargura en el tono de voz. "Se llevaron un revólver y los ahorros que pude juntar en años de trabajo", agregó ayer por la tarde mientras Orfelina declaraba en la Jefatura de la Unidad Regional II.

Servicio cortado. Según fuentes policiales, hasta la casa de la pareja, en La Paz entre San Martín y Maipú, llegaron cuatro hombres. De acuerdo a la primera versión que obtuvieron del episodio ninguno vestía uniforme de la empresa. Sólo llevaban unos talonarios y boletas que le exhibieron a Orfelina. "Buenas. Venimos de Telecom por una reparación en la línea", le anunciaron a la mujer. Antonio contó a este diario que su compañera al principio desconfió. "Dejó a los tipos en la puerta y fue hasta el teléfono, levantó el tubo y no había tono. Entonces volvió a la puerta y los dejó pasar".

Antonio confirmó que el cable había sido cortado. "No se cómo hicieron para enganchar justo el mío, pero lo cortaron", agregó el comerciante. Con los cuatro tipo dentro de casa, Orfelina quedó completamente librada a su suerte.

Sin violencia. Según le contó a la policía, la tomaron de un brazo, pero sin lastimarla, y la llevaron hasta una de las habitaciones para tirarla en la cama. No la golpearon ni ataron. Sólo uno de los hampones se paró a su lado y vigilaba que no intentara pedir auxilio. El resto de la gavilla revisó cada centímetro del departamento. Así recolectaron 20 mil pesos, unos 3 mil dólares, una pistola 9 milímetros y un par de relojes.

Habrán transcurrido unos 15 minutos desde que tocaron timbre hasta que se fueron con el botín. "Era dinero que ahorré con años de trabajo. Lo tenía guardado en el placar, atrás de una pila de camisas dobladas" confió Antonio.