Viernes 04 de Enero de 2019
"Comprate un cajón de muerto para tu hija y otro para vos". Esa amenaza llegó el año pasado al celular de Gabriela Giacchi. Es martillera y heredó de sus abuelos una casa de dos plantas de pasaje Savio y Oroño que fue ocupada en en marzo de 2018. Desde entonces comenzó a recibir intimidaciones que mantiene grabadas en su celular y experiencias que define como un martirio. "Perdí un año de vida, estoy tapada de deudas y perdí la tranquilidad", aseguró.
La mujer alquilaba la casa hasta que fue ocupada por dos hombres de apellido Q. A quienes inició un juicio de desalojo. Estos mismos hombres, según la investigación, "vendieron" la propiedad sin papeles a una mujer que reside actualmente allí. Y a su vez la contactaron a Gabriela al celular y le ofrecieron sus "servicios" para desalojar la casa. Le dijeron que se dedicaban a eso a cambio de dinero.
A través de fotos subidas a Facebook pudo constatar que la vivienda "fue desmantelada" y ya no conserva aberturas originales, mobiliario y sanitarios. En marzo del año pasado, en un incidente que no puede dejar de conectar con la usurpación, tres hombres entraron a robar la casa de su madre en Roldán. Le exigieron "los papeles de la casa" y se llevaron una fotocopia. "Por culpa de todo esto no vivo más tranquila. Tengo cámaras de vigilancia y vivo con miedo", dijo la mujer tras presenciar la audiencia penal.