POLICIALES

Cómo llegó la policía a detener al sospechoso de asesinar a Lorena Riquel

Dos testigos, un tatuaje y dos allanamientos permitieron el arresto de "Lágrima", que será imputado hoy

Martes 25 de Agosto de 2020

La madrugada del sábado, en Rueda al 5500, dos vecinos escucharon a un hombre que le pedía “plata” a una mujer y le gritaba: “¿Qué hacés laburando acá? te dije que te quedaras en casa”. También escucharon que la obligaba a ponerse boca abajo y los golpes que con un bloque de cemento le daba en la cabeza hasta matarla mientras ella no esbozaba palabras. La víctima fue Lorena Riquel y quien la asesinó, antes de irse, le tapó la cabeza con un pañuelo de papel y le robó las zapatillas y un pantalón. Riquel, quien era una trabajadora sexual ocasional, horas antes del crimen había parado junto a una travesti y otra chica en una esquina de avenida Juan Perón, en el oeste de la ciudad. Por allí la pasó a buscar un hombre de 1,70 metro de alto, vestido con un jeans gris, un buzo gris capucha del mismo color y un barbijo blanco. Se fueron juntos y quienes estaban con Lorena lo conocían, sabían que “es un hombre violento” y recordaron que tenía tatuada una lágrima en su pómulo izquierdo.

Diez horas después del homicidio, esas personas que estaban con Riquel le dijeron a los pesquisas que ese hombre al que apodaban “Lágrima” les daba “seguridad” y que ellas le pagaban con “servicios sexuales”. Además, manifestaron tener una vaga idea de dónde vivía. Según los investigadores fue él quien la llevó hasta los paredones de Rueda al 5500 donde fue asesinada a golpes y entonces pasó a ser el principal sospechoso, ahora detenido y próximo a ser imputado.

Los efectivos de la Agencia de Investigaciones Criminal (AIC) trabajaron sobre esa pista: el tatuaje y dos posibles domicilios del presunto autor. La tarde del lunes una brigada policial recorrió disimuladamente la zona de Río de Janeiro al 2800, uno de los posibles domicilios. Luego fueron hasta Lima al 2700 y se encontraron con un cumpleaños, esperaron y vieron a un hombre con las mismas características que habían señalado las testigos. Tenían encima el identikit y en la cabeza la imagen del tatuaje. Lo identificaron y luego allanaron la casa. Se trata de Carlos Daniel B., de 32 años, quien por disposición de la fiscal Georgina Pairola quedó incomunicado hasta que hoy, en horario a confirmar, se realice la audiencia imputativa.

En el marco de la investigación, ayer a la tarde una de las testigos que vieron a Riquel con vida la madrugada del sábado reconoció al hombre como quien se la llevó de la esquina donde estaban. Y en los allanamientos a las casas de “Lágrima” buscando las pertenencias de Lorena sólo encontraron un celular e identificaron a quienes vivían en cada uno de los lugares.

>> Leer más: “Quiero justicia por mi mamá, era una buena persona, no merecía morir así”.

Lorena Riquel era una militante social de la Corriente Clasista y Combativa (CCC), tenía tres hijos y el mejor de los recuerdos de sus compañeros de militancia. Vanina Otero contó que juntas descargaban los productos que la Nación y la provincia le mandaban a la organización. “Era una luchadora, hace años que peleamos con ella para cortar el hambre, siempre trabajó por el barrio y su familia. Era alegre y nos daba fuerza. La peleaba mucho tratando de vivir día a día y siempre al frente. Todos los días las mujeres estamos expuestas. Hoy ella nos representa a todas”.

Quienes la conocían de la calle, las trabajadoras de la zona de la terminal de ómnibus, destacaron que “Lorena vendía pañuelitos con su hija y hacía trabajos sexuales en la zona. Era muy sumisa, muy buena chica, muy tranquila, no buscaba problemas con nadie y amiga de todos”.

Lorena “fue pareja de un hombre que estuvo preso en Coronda, pero este hombre la hacía trabajar y se la pasaba tomando con otros en la plaza de la terminal de ómnibus. Por ahí también andaba uno con un tatuaje de una lágrima en la cara. Era alto y muy maltratador. A las chicas que se paran por Urquiza, una bandita les cobra un peaje para trabajar, por eso es que se incrementó el trabajo por la avenida Perón”, contó una mujer conocedora de la calle.

Hoy en la audiencia imputativa la Fiscalía mostrara sus evidencias y es probable que se esclarezca el terrible y doloroso femicidio perpetrado el sábado en Rosario.

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