Policiales

Cómo fue la historia del envío de cocaína al País Vasco en la que está acusado un rosarino

El sábado pasado, en Oroño y Urquiza cayó Luciano Conocchiari. Para la Justicia francesa fue quien condujo el yate en el que la droga atravesó todo el océano Atlántico.

Domingo 07 de Abril de 2019

En el verano europeo de 2017 siete ciudadanos griegos alquilaron una casa en una playa del sudoeste francés. Dijeron ser cineastas que realizaban un documental sobre surf y se pasearon impúdicamente en vehículos 4x4. Además, expusieron a quien los veía que tenían lanchas semirrígidas (gomones). En ese marco, el 20 de junio de 2017 un pescador creyó ver un naufragio en las costas de Mimizán, un pequeño poblado bañado por las aguas del Golfo de Vizcaya, en el País Vasco francés. Y por eso alertó a los bomberos. Cuando estos llegaron a la playa para asistir a los náufragos se toparon con los supuestos cineastas griegos mojados y exhaustos al lado de los gomones. Y junto a ellos 1,5 tonelada de cocaína de máxima pureza en la playa. Todos quedaron presos en flagrancia.

Poco después, un allanamiento en la casa que alquilaban los falsos cineastas permitió hallar otros 200 kilos de cocaína. Ese fue el principio del fin para un navegante rosarino caído en desgracia el sábado de la semana pasada como sospechoso de ser el timonel que guió el velero que cruzó el océano Atlántico con 1,7 tonelada de cocaína de máxima pureza por un valor que oscila los 170 millones de euros. Por ese hecho la Justicia de Francia había requerido su detención y extradición el 7 de noviembre del año pasado.

En casa de mamá

Luciano Eugenio Conocchiari es rosarino y tiene 42 años. Es el hombre buscado por la Justicia francesa y detenido el sábado 30 de marzo frente a la casa de su madre, en bulevar Oroño y Urquiza, en el macrocentro de esta ciudad Dos días después fue sentado en el banquillo de los acusados frente al juez federal Marcelo Bailaque, quien reemplaza a Carlos Vera Barros (en uso de licencia), y tras corroborar sus datos le dijo al magistrado seis palabras: "No quiero ser extraditado a Francia". Esa respuesta abrió un proceso de extradición que podría durar meses.

A partir de su detención, la Justicia francesa tiene 45 días para formalizar la petición, según confiaron fuentes de la pesquisa. Teniendo en cuenta el tratado rubricado por los cancilleres Héctor Timerman y Alain Juppé en julio de 2011, el detenido podría solicitar ser juzgado en Argentina y cumplir la pena en este país, algo que aún no ha requerido, ya que las imputaciones que le hace la Justicia francesa están contenidas en las leyes 23.737 (estupefacientes) y la 22.415 (Código Aduanero).

Luciano Conocchiari es conocido como "Lucho" y fue acusado por el Tribunal de Gran Instancia de Burdeos por los delitos de "importación no autorizada de estupefacientes cometida por una banda organizada, transporte no autorizado de estupefacientes, tenencia no autorizada de estupefacientes, adquisición no autorizada de estupefacientes y participación en agrupación reunión o acuerdo establecido con miras a la preparación de delitos punibles con 10 años de prisión".

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Como en una serie

Lo que ocurrió durante los primeros 20 días de junio de 2017 puede ser parte de un guión cinematográfico. O de un capítulo de "Fariña", la serie que hace una radiografía de la corrupción y violencia entre los clanes de la droga en Galicia (España) en la década del 80. Como antiguos traficantes de tabaco por mar, dan el salto al mundo de las drogas.

Esta serie cuenta la vida de siete griegos, un moldavo, un iraquí y un español detenidos en las playas de Mimizán, pequeño poblado en el País Vasco francés, ubicada a 110 kilómetros de Burdeos (Francia) y a 160 kilómetros de San Sebastián (España). La semana pasada a ese grupo se le sumó el rosarino "Lucho" Conocchiari, al que la Justicia llegó un año y medio después de incautar la droga en el sudoeste francés.

"No es normal que desembarquen droga de esta manera en las costas francesas. Lo normal es que la droga llegue de a 200 o 500 kilos por contenedores en barco de ultra mar", explicó un vocero francés.

A principios de junio de 2017, tres semanas antes del hallazgo de la droga en las playas de Mimizán, un grupo de cinco griegos alquilaron una casa a 10 kilómetros de distancia en la villa de Escource, en la región de Nueva Aquitania. Dijeron ser cineastas que realizaban un documental sobre surf. Llegaron en dos enormes Chrysler Dodge 4x4 con patente alemana. A los pocos días se les unieron otros dos griegos en una 4x4 Volkswagen Touareg. Tenían al menos tres lanchas semirrígidas (gomones). Estuvieron lejos de respetar el código del bajo perfil. La tarde del 19 de junio los vecinos los vieron en Espécier, una playa a 10 kilómetros al sur de Mimizán, con las tres 4x4 y los gomones.  

Climatológicamente no fue la mejor madrugada para pensar en un desembarco. Alrededor de las 6 de la mañana un pescador vio una escena que lo conmocionó. Una lancha semirrígida se había dado vuelta ante sus ojos en medio de fuertes vientos, la marea baja y una mezcla de neblina y oscuridad. No dudó y llamó a las autoridades. Lo que el pescador desconocía era lo que había detrás de ese "naufragio". Cientos de kilos de cocaína bien embalada y protegida de la humedad cayeron al mar y la marea los arrastró a la costa.

Cuando los bomberos y gendarmes llegaron a la playa alrededor de las 6.30 con la idea de asistir a los náufragos, se toparon con un grupo de griegos exhaustos y mojados. Y en un radio de pocos metros un par de vehículos 4x4, algunos gomones y 44 bultos que contenían 1,5 tonelada de cocaína. Los griegos vestidos con trajes de buceo trataron de explicar en inglés qué estaban haciendo ahí, pero los uniformados franceses los detuvieron.

"La embarcación en la que se habría trasladado la droga desde Colombia a Francia fue timoneada por el rosarino Conocchiari Conocchiari"

Inmediatamente se habilitó un allanamiento express en la casa de los supuestos cineastas en el pueblo de Escource. Ahí hallaron otros 200 kilos de droga. En total fueron once las personas que cayeron presas. Entonces los investigadores comenzaron a hablar de "La conexión griega".

Los detenidos en el País Vasco, entre el 24 y el 25 de junio del año pasado fueron indagados por un juez de la Dirección Interregional de la Policía Judicial (DIPJ) de Burdeos, con jurisdicción en todo el sudoeste francés, pero no aportaron detalles significativos. Los investigadores franceses comenzaron a trabajar sobre la hipótesis de que la droga había sido transportada en un velero y que el transbordo se había concretado a media hora de la costa, mar adentro. Puertas afuera de la investigación nada más se supo del caso hasta que en octubre de 2018 un velero de 4 metros de manga y 14 metros de eslora llamado "Ayane" fue secuestrado en Getxo, municipio español ubicado a 12 kilómetros de Bilbao.


>> Leer más: Un griego, organizador del envío que "Lucho" llevó al sudoeste francés


Skipper rosarino

De acuerdo a información que consta en el pedido de extradición emitido en Francia, el velero que buscaban los investigadores "estaba formalmente identificado como «Ayane» y al momento de la travesía el skipper (patrón o capitán de la nave con idoneidad para timonear en aguas internacionales) no era otro que el rosarino Luciano Eugenio Conocchiari", quien así quedó involucrado en la causa.

También se supo que el skipper es el responsable de confeccionar un despacho de salida llamado rol. En ese documento se identifican los tripulantes y el capitán, se informa el recorrido que realizará la nave y el tiempo estimativo del viaje. Esa información, se infiere, pudo ser la llave que cuenta la Justicia francesa para llegar hasta el rosarino ahora apresado.

El 7 de noviembre pasado el Tribunal de Gran Instancia de Burdeos ordenó su detención y extraditación a Francia. Cuatro días más tarde esa orden de captura se oficializó para toda Europa. Dicho pedido fue publicado en los sistemas de Interpol por el delito de tráfico de estupefacientes y entonces la División Investigación Federal de Fugitivos y Extradiciones de la Policía Federal Argentina (PFA) "comenzó con tareas de inteligencia criminal para dar con el paradero del fugitivo", indicaron las fuentes.

Luciano Conocchiari "fue involucrado en la causa por haber participado, en calidad de coautor o cómplice, en la preparación de la importación de estupefacientes entre el 1º de enero de 2017 y el 20 de junio de 2017 y en su realización durante la noche del 19 al 20 de junio de 2017", se indicó en la solicitud de extradición. El sábado pasado, 31 de marzo, cayó preso a metros de la casa de su madre.


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