Comenzaron los alegatos de cierre en el juicio por el doble crimen de Medina y Campos
La Fiscalía planteó que no hubo enfrentamiento sino ejecución policial a las víctimas, acribilladas en 2017 tras una persecución. Y reveló la trama de ocultamiento. Mañana, el pedido de penas a 19 efectivos acusados

Miércoles 04 de Noviembre de 2020

A dos meses exactos de iniciarse el juicio oral por el doble crimen de David Campos y Emanuel Medina a manos de la policía, el debate entró en el último tramo con los alegatos finales de las partes. Los fiscales Adrián Spelta y Patricio Saldutti reconstruyeron este miércoles la secuencia de persecución al auto en el que iban las víctimas, el modo en que se concretó el doble homicidio y la trama de encubrimiento posterior.

Para la jornada de mañana se espera que la acusación concrete el pedido de penas respecto de los 19 policías del Comando Radioeléctrico y la Policía de Acción Táctica (PAT) acusados. Al inicio del debate la Fiscalía y la querella habían solicitado prisión perpetua para el policía del Comando Alejandro Bustos y el agente de la PAT Leonel Mendoza, detenidos como autores de los disparos letales, y de 4 a 16 años para el resto, implicados en maniobras de falseamiento.

“Fue un fusilamiento, no un enfrentamiento”. Con esa consigna llegaban a comienzos de septiembre los familiares de Medina y Campos al esperado juicio oral por el emblemático caso de violencia institucional. Por el doble crimen llegaron a las audiencias 19 policías acusados de acribillar a los dos amigos que volvían desarmados de un festejo, tras una larga persecución por la zona sur, para luego plantarles dos armas y adulterar la escena a fin de simular un enfrentamiento.

De cara a los alegatos finales, la Multisectorial Contra la Violencia Institucional recordó en un comunicado la lucha de familiares, abogados y organizaciones políticas, sociales y sindicales para llegar a esta instancia. La organización indicó que los policías “actuaron de manera corporativa para ocultar y encubrir sus responsabilidades y garantizar su impunidad”. Planteó que en estos casos “el Estado es responsable si no juzga y sanciona a los victimarios”, además de manifestar su expectativa de obtener una condena “que colabore a reparar el daño”.

David Campos, un trabajador metalúrgico de 28 años, y Emanuel Medina, un comerciante de 32, volvían de festejar con amigos un campeonato de Boca Juniors cuando a media mañana del 23 de junio de 2017 varios patrulleros empezaron a seguirlos por una cuestión de tránsito. Tras casi media hora de persecución por la zona sur, el Volkswagen Up de las víctimas terminó estrellándose contra un árbol en Cazadores y Callao y recibió una lluvia de balas policiales. Medina, al volante, recibió nueve balazos y tres impactos alcanzaron a Campos.

Esta mañana comenzaron los alegatos de clausura de fiscales, defensores y querellantes de cara al veredicto que dictarán en el caso los jueces María Trinidad Chiabrera, Román Lanzón y Gonzalo López Quintana. La jornada se inició con las declaraciones de dos uniformadas que tres años atrás rompieron el pacto de silencio pero que aún no habían hablado en el juicio, al que no asistieron por razones de seguridad tras haber sufrido amenazas.

Las empleadas de la Policía de Acción Táctica Jésica Lescano y Roxana Ramírez reiteraron que vieron disparar al costado del auto a su compañero Mendoza, que éste rescató una vaina de la escena, que las víctimas estaban desarmadas y les plantaron armas, que los efectivos abrieron las puertas del auto y que fueron forzadas a firmar el acta.

Luego comenzó el alegato de los fiscales. Spelta inició su exposición respondiendo al interrogante sobre si hubo o no enfrenamiento. Al respecto fue categórico al plantear que se trató de un ataque a víctimas desarmadas. Primero reconstruyó los veinte minutos de persecución. Dijo que en ese trayecto el VW Up fue captado por cuatro cámaras de vigilancia: ninguna detectó que las víctimas llevaran armas. Lo único que surgió al respecto en el juicio, según planteó, es que un efectivo dijo por radio “con preca (precaución), deben tener ala fácil”, alusión en jerga policial a una sospecha de que los ocupantes del auto podrían ir armados.

Luego de que el auto se estrelló contra el árbol, según la Fiscalía, hubo dos secuencias de disparos con 17 tiros en total. Bustos realizó 14 y le quedaron tres en la recámara. Marcelo Escalante (acusado de abuso de armas) efectuó dos a la línea baja del auto y Mendoza hizo un único disparo de costado que le pegó a Campos en el rostro y le causó la muerte por un shock medular. Spelta remarcó en su alegato que la cantidad de disparos detectados coincide con las vainas halladas, a excepción de la correspondiente al disparo de Mendoza que habría levantado él mismo del suelo.

Sentado este punto, el fiscal Saldutti expuso sobre el “protocolo de encubrimiento” policial. Marcó inconsistencias, dijo que de la escena se levantó una vaina y puntas de plomo, se abrieron las puertas del auto y se bajaron las ventanillas, se plantaron dos armas como pertenecientes a las víctimas y se adulteró el dermotest. Un armado que se cerró con el diseño del acta de procedimiento, a la que se agregó contenido falso.

La exposición de los fiscales continuará mañana con su postura respecto a la controversia desatada por la salud mental del policía Bustos, cuya defensa alega que es inimputable. Además se espera que los fiscales expliciten las penas y el encuadre legal requerido para cada uno de los acusados, lo que puede registrar retoques a partir en función de las pruebas debatidas en las audiencias.