Jueves 13 de Enero de 2022
El presidente del club Unión Americana de Fisherton, Miguel Alfredo Aguilar, se mostró desconcertado y a la vez preocupado por la balacera que sufrió la institución este jueves a la madrugada. Según contó, fueron ocho los impactos de bala que dieron en el frente de la institución, cuatro de los cuales atravesaron ventanas y recorrieron gran parte de las instalaciones. El directivo contó que a mediados del año pasado sufrieron dos balaceras por un problema que arrastraba un familiar de la persona encargada de la concesión del gimnasio.
“Este es un club de barrio que está en una zona residencial. Estamos rodeados de mansiones. Es una institución de gente trabajadora, con pocos socios y pocos metros cuadrados para realizar actividades deportivas. Hace 80 años que funcionamos a pleno”, contó Aguilar.
En declaraciones al programa “Todos en La Ocho”, el titular de Unión Americana señaló que fue la segunda vez que agredieron con armas de fuego al predio de Brassey y Colombres. “No puedo decir qué pasó anoche porque sinceramente no tengo idea. De lo que puedo hablar un poco es sobre lo que pasó anteriormente, en julio del año pasado”, dijo.
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“En ese momento hubo un reclamo por una deuda de dinero. Dejaron una nota que decía ‘Pagá lo que debés’. El mensaje estaba dirigido al hijo de la mujer que tenía a su cargo la concesión del gimnasio. Ese hombre vivía en Buenos Aires y al parecer hizo negocios en Rosario con gente con la que tal vez no debía hacer negocios. Al parecer, no devolvió el dinero que no le pertenecía. Y en ese tema la ligamos de rebote”, precisó Aguilar.
El directivo aseguró que el club “siempre estuvo bien. Nunca tuvimos problemas con nadie. Ese episodio violento sucedió en julio del año pasado, un sábado a la noche (el club estaba cerrado) y un lunes a la tarde. Esta última fue a las siete de la tarde. El club estaba lleno. Había prácticas de boxeo, de gimnasia, de paddle y todo el mundo se tuvo que tirar al suelo”.
Aguilar aseguró que no tiene idea de las motivaciones del ataque de este jueves, pero arriesgó una hipótesis: “Podría pensar que todavía no se resolvió aquel conflicto en el que el club no tuvo nada que ver. Tal vez los muchachos que están reclamando ese dinero crean que todavía está en el club la antigua concesionaria del gimnasio. Y no es así. Desde octubre no está ligada a la institución”.
Aguilar contó que fueron ocho los impactos de bala que quedaron marcados en la fachada del club este jueves. ”En el frente tenemos cuatro ventanas que dan a la calle. Esas aberturas fueron perforadas. Las balas cruzaron el interior del club hacia el lado de la pileta. Serán unos 50 metros. Eso fue a la madrugada. Por suerte no había nadie”